Impopular la pantomima de juicio contra periodistas

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• POCA ASISTENCIA Y FUGA DE DIRIGENTES DEL ESCRACHE DE BONAFINI A PRENSA

Con escaso público, las Madres de Plazo de Mayo representaron ayer frente a la Casa de Gobierno, una pantomima de el «juicio» a varios periodistas acusados de no ser del agrado de Hebe de Bonafini.

En un escenario montado en medio de la plaza con la leyenda «Hasta la victoria siempre, queridos hijos», se ubicaron a la derecha tres fiscales acusadores, quienes se encargaban de indagar a los testigos, llamados a lo largo del acto. Siempre con la mirada atenta de la Bonafini, quien ubicada en el centro cumplía con el rol de jueza única. En primera fila, algunas integrantes de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, siguieron con aire triste el show junto a un barra de apenas 200 personas. Ni lo transmitió la TV oficial que prefirió emitir un partido de fútbol europeo.

La jefa de las Madres advirtió que «los próximos enjuiciados serán los jueces».

En los costados del escenario se ubicaban dos gigantografías con los nombres de los periodistas denunciados y algunas tapas de la época de los diarios Clarín, Extra, y las revistas Gente y El Gráfico. En la lista de acusados estaban Mauro Viale, Marcelo Araujo (relator hoy del oficialista «Fútbol para todos»), Raúl Portal, Vicente Massot (propietario de la Nueva Provincia), Claudio Escribano (ex director diario La Nación), Mariano Grondona, Samuel Chiche Gelblung, Joaquín Morales Solá y Magdalena Ruiz Guiñazú.

En un aburrido silencio, que cada tanto se interrumpía por algunos pocos silbidos o aplausos tímidos, la primera en dar testimonio y presentar pruebas fue la periodista Claudia Acuña, quien durante la guerra de Malvinas se desempeñaba en la Editorial Perfil y aseguró que por esos años «se vivía un alto nivel de infierno». No imagina lo que hubiese vivido si hubiera sido enviada a cubrir el conflicto en las islas.

En su discurso elogió la labor del diario Buenos Aires Herald, que durante la dictadura militar publicó en reiteradas oportunidades listas de desaparecidos, junto a la agencia Noticias Argentinas.

El segundo testimonio fue el de Néstor Busso, actual presidente del autodenominado Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, quien desde un principio se deslindó de su cargo y aseguró estar «a título personal». En su discurso, que se extendió durante más de 30 minutos fue muy duro con la revista Somos, oportunidad en la que aprovechó para defender la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Un periodista Carlos Rodríguez, del diario Página/12, logró que las pocas banderas de la Asociación Madres de Plaza de Mayo se agitaran levemente durante su discurso. Dijo tener pruebas escritas, entre las que figuraba la tapa de la revista Gente que titulaba «Estamos ganando», en alusión a la Guerra de las Malvinas. Pablo Llonto, ex periodista de Clarín mostró fotos en las que implicaba a Morales Solá y denunció a la directora del diario Clarín Ernestina de Noble.

Con eso cerró el lamentable acto Hebe de Bonafini anunciando la sentencia a los «enjuiciados»: traidores a la patria.

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