- ámbito
- Edición Impresa
Inédito debate en TV entre candidatos en Gran Bretaña
Nick Clegg, David Cameron y Gordon Brown. Recetas liberal, conservadora y laborista, respectivamente, para la aguda crisis económica británica. Los tres animarán los comicios generales del 6 de mayo.
Ante millones de telespectadores y 200 ciudadanos que los interrogaron en el piso, el primer ministro laborista Gordon Brown, el líder conservador David Cameron y el candidato liberal demócrata Nick Clegg discutieron durante una hora y media sobre sus programas electorales.
La recuperación económica tras la larga y profunda recesión y la reducción del colosal déficit fiscal fueron los temas que dominaron el enfrentamiento, realizado en Manchester.
«No pueden permitirse sacar dinero de la economía ahora porque pondrán puestos de trabajo en peligro, empresas en peligro y pondrán toda la recuperación en riesgo», declaró Brown al atacar a su rival conservador por su promesa de reducir los números en rojo.
Respuesta
«La amenaza para la recuperación es la propuesta laborista para imponer una tasa sobre el empleo», le respondió Cameron al aludir a un proyecto del Gobierno de aumentar las cotizaciones a la seguridad social a partir de 2011.
Tanto el líder conservador, que encabeza los sondeos, como el laborista, que recortó espectacularmente las diferencias hasta un puñado de puntos, se jugaron mucho en este debate, cuando todo apunta a que ninguno de los grandes partidos obtendrá un número de escaños en la Cámara de los Comunes suficiente para gobernar.
Brown, que hasta hace pocos meses estaba a más de 25 puntos porcentuales de su competidor directo, ahora lo sigue a sólo 3 a 10 puntos, de acuerdo con diferentes encuestas.
«Cuanto más se atacan mutuamente más suenan exactamente igual», bromeó Clegg, el tercero en discordia, que podría jugar un papel determinante en la formación de un gobierno.
Este liberal demócrata, que tuvo la oportunidad de medirse de igual a igual con sus rivales, fue declarado ganador del encuentro por los telespectadores en un sondeo llevado a cabo por la televisión anfitriona, la cadena privada ITV, con el 43% de opiniones favorables, contra el 26% para Cameron y el 20% para Brown. Otro 11% consideró que ninguno de los tres se destacó.
Frescura
Clegg ofreció una imagen de frescura y de político que representa una opción distinta a la de los dos partidos que han gobernado de manera ininterrumpida en el Reino Unido desde la II Guerra Mundial, pero habrá que esperar a conocer el efecto que esta «victoria» tendrá cuando los británicos acudan a las urnas el 6 de mayo.
Ya sea por la falta de tradición -los tres partidos consultaron asesores de imagen de Estados Unidos para la ocasión- o por el encorsetado esquema que tenía el programa, con preguntas realizadas por ciudadanos presentes en el estudio de televisión, la pelea verbal resultó monótona y carente de réplicas.
Los tres líderes estuvieron físicamente muy cerca, pero rehuyeron en todo momento interpelarse directamente y casi ni se miraron a la cara cuando hablaban, prefiriendo dirigirse al público.
En este debate dedicado a los asuntos de política interna, los candidatos abordaron también otros grandes temas como la salud y la educación públicas, la inmigración, la reforma del sistema político o la situación de las fuerzas armadas.
Todos ellos se enfrentarán nuevamente el 22 de abril en la cadena Sky News, donde abordarán cuestiones internacionales, y el 29 en la BBC para discutir de asuntos económicos.
Agencias AFP, EFE y ANSA


Dejá tu comentario