3 de noviembre 2008 - 00:00

¿Infieles? Apuestan dos mujeres a 2012

Sarah Palin confía en su carisma y Hillary Clinton en el apoyode su marido, Bill, para mantener vivas sus aspiracionespresidenciales. Ambas ponen ya la mira en 2012, pero tododependerá del resultado de los comicios de mañana.
Sarah Palin confía en su carisma y Hillary Clinton en el apoyo de su marido, Bill, para mantener vivas sus aspiraciones presidenciales. Ambas ponen ya la mira en 2012, pero todo dependerá del resultado de los comicios de mañana.
Washington (ANSA) - Dos mujeres, además de las esposas de los candidatos, estarán muy atentas al resultado de los comicios de mañana para elegir al próximo presidente de Estados Unidos: la número dos de la fórmula republicana, Sarah Palin, y la ex primera dama demócrata Hillary Clinton.

La expectativa de Palin puede parecer obvia, ya que tiene chances de convertirse en la primera mujer vicepresidente de la historia. Pero gane o pierda el candidato republicano, John McCain, la gobernadora de Alaska -dicen aquí muchos comentaristasya tiene la mente puesta en las elecciones de 2012.

Para Clinton, en cambio, esa chance se abriría solamente en el caso de una derrota del aspirante demócrata, Barack Obama. Nadie duda en Estados Unidos que la senadora por Nueva York será uno de los principales precandidatos demócratas para volver a intentar recuperar la Casa Blanca, en el caso de una victoria de McCain el 4 de noviembre.

Las ambiciones de Clinton, quien perdió las primarias demócratas frente a Obama después de una intensa campaña interna, están ahora adormecidas mientras se define la suerte de estos comicios. En cambio, el panorama de Palin es más claro.

  • Fenómeno

  • La gobernadora entró al escenario político republicano con la fuerza de un fenómeno natural, galvanizando a las bases conservadoras que nunca confiaron del todo en Mc-Cain, quien muchas veces mostró un costado moderado y dispuesto a consensuar con los demócratas.

    Si McCain pierde, fuentes del partido republicano citadas por diarios locales adelantaron que se dedicarán a «criar» a la candidata Palin, junto a otros posibles aspirantes. Y aun si el senador por Arizona gana, su edad (72 años) ya inicia especulaciones sobre una posible renuncia a la reelección, lo que abriría el camino a las urnas a una eventual vicepresidenta Palin.

    Cuando se le preguntó sobre esta posibilidad, Palin respondió con diplomacia. «En 2012 -dijo- voy a estar ayudando a John McCain a ganar la reelección» como presidente de Estados Unidos.

    Si vence Obama, en el elenco presidenciable republicano aparece otro joven político, también gobernador, que puede llegar con fuerza a 2012. Bobby Jindal, gobernador de Lousiana, de 37 años (siete menos que Palin), fue señalado insistentemente como posible compañero de fórmula de McCain, pero cada vez que se pronunció su nombre rechazóla chance de manera delicada.

    Muchos lo ven como «un Obama republicano»: joven, brillante y articulado, tiene también un toque «étnico», ya que es de origen indio.

    Si McCain cumple con lo que prevén algunos analistas y se retira después de cuatro años de un eventual primer mandato, 2012 podría ver una batalla para alquilar balcones entre Palin y Clinton.

    La ex primera dama tuvo que poner entre paréntesis sus sueños de convertirse en la primera mujer presidente de Estados Unidos, y con 61 años, una apuesta a 2016 parece casi imposible.

    Tanto Hillary como su esposo,el ex presidente Bill Clinton, tragaron la píldora de la derrota en las primarias y se comportaron como buenos demócratas, apareciendo en varios mitines en todo el país para apoyar la candidatura de Obama.

    «Para mí no hay ninguna duda de que la fórmula Mc-Cain- Palin llevará al país hacia atrás», dijo Clinton durante una reciente entrevista televisiva.

    Por otro lado, la senadora se declaró «entusiasta sobre el liderazgo» de Obama. «Amo a mi país», aseguró durante la entrevista la ex primera dama de Estados Unidos, sin convencer del todo a los comentaristas.

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