Caracas - A principios de mayo, los supervisores de las 53 estaciones del subterráneo de Caracas recibieron una orden sin precedentes: que una vez agotado el suministro de boletos, desbloquearan los molinetes y permitieran que los pasajeros viajen gratis.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como la mayoría de los materiales empleados en el metro, la materia prima necesaria para imprimir los boletos es importada, según empleados y antiguos funcionarios del Metro de Caracas, la empresa estatal que administra el sistema de transporte de la capital venezolana.
Pero el Gobierno no le ha otorgado a la compañía divisas para importar en más de un año, según una fuente, un ejemplo de cómo los estrictos controles cambiarios complican el día a día de los venezolanos.
Dejá tu comentario