23 de abril 2010 - 00:00

Internacional en pocas líneas

- Escraches sandinistas

Managua - En medio de un clima de amedrentamiento provocado por partidarios del presidente Daniel Ortega, la Asamblea Nacional de Nicaragua reanudó ayer las sesiones. La oposición se resistía a debatir y legislar porque acusa al sandinista de pretender forzar su reelección mediante la extensión del mandato de jueces electorales y miembros de la Corte Suprema de Justicia, se supone que afines.

Tras sufrir violentos «escraches» durante dos días, la oposición de centro y derecha acordó tratar en el Congreso «temas sociales y económicos, no políticos».

Decenas de policías debieron proteger a los legisladores dentro y fuera del edificio del Congreso.

- ¿Internet? No, palomas

La Habana - En la era de la revolución tecnológica, más 26.000 palomas mensajeras se utilizarán en Cuba para trasladar resultados de las elecciones municipales del domingo en las zonas más remotas de la isla, donde esta práctica es habitual también para situaciones de catástrofe. Las palomas podrían ser utilizadas en 12 de las 14 provincias cubanas, específicamente hacia las llamadas «zonas de silencio». Más de 8,4 cubanos mayores de 16 años están convocados el próximo domingo a elecciones municipales.

Las palomas entrenadas cubanas por miles de aficionados están consideradas entre las mejores del mundo.

- Desaire bolivariano

La Paz - La guardia presidencial de Bolivia se mantuvo en silencio ante el grito «Patria o muerte» lanzado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, al llegar al aeropuerto de la ciudad de Cochabamba en la medianoche del miércoles. Tras pasar revista a la guardia presidencial, Chávez lanzó el grito de «patria o muerte», pero no obtuvo como respuesta el correspondiente «Venceremos», según quedó en evidencia en las grabaciones televisivas de su llegada. En marzo pasado, las Fuerzas Armadas de Bolivia aceptaron, la consigna revolucionaria a pedido del presidente Evo Morales. Esa consigna se corea con el «Subordinación y constancia, viva Bolivia», que usan los militares bolivianos desde principios del siglo pasado.