23 de diciembre 2011 - 00:00

Irak liberado: 70 muertos en 14 atentados y crisis política

La imagen muestra la devastación causada por uno de los 14 ataques terroristas que tuvieron lugar ayer en Bagdad.
La imagen muestra la devastación causada por uno de los 14 ataques terroristas que tuvieron lugar ayer en Bagdad.
Bagdad - Al menos 70 personas murieron en ola de 14 atentados en Bagdad, pocos días después del retiro de las últimas tropas norteamericanas, y en el marco de una crisis política entre representantes de la mayoría chiita y la minoría sunita, ambas vertientes musulmanas.

Después de más de una decena de atentados en Bagdad, cometidos durante la mañana, en la hora de la mayor congestión de tránsito, tres personas murieron en dos nuevos ataques en la noche, uno en un café y el otro en un mercado. Más de 14 explosiones ocurridas en el transcurso del día, algunas de ellas en el mismo lugar, causaron, además, más de 200 heridos.

Los atentados se produjeron en los barrios Bab al Muatham, Karrada y Alawi en el centro de la capital, en Adhamiyah, Shuala y Shaab (norte), en Jadriyah en el este, y en Al Amil en el sur, precisaron los responsables de seguridad.

«No estaban dirigidos contra instituciones o puestos de seguridad», sino fundamentalmente contra «escuelas, trabajadores, y la agencia anticorrupción», dijo el general Qasim Atta, vocero del sistema de seguridad de Bagdad.

El atentado más grave fue llevado a cabo por un kamikaze al volante de un coche-bomba que estalló frente a las oficinas de la agencia anticorrupción, matando a 23 personas, entre ellos cinco investigadores de alto rango, indicó un responsable del Ministerio del Interior.

Otras dos bombas colocadas a orillas de una ruta y un coche bomba en el barrio Alawi, centro de Bagdad, causaron la muerte a 16 personas, en su mayoría obreros de la construcción.

Los lugares donde ocurrieron las explosiones fueron cercados por la Policía con el apoyo de helicópteros, mientras que el refuerzo de los controles en los puestos de seguridad hacía el tránsito más caótico que lo habitual. Otros cinco vehículos con bombas fueron detectados en esos controles.

La cadena de atentados incluyó once coches bombas, tres artefactos, un proyectil katiusha y uno de mortero.

El primer ministro, el chiita Nuri al Maliki, hizo un llamamiento a «todas las fuerzas nacionales de buena voluntad a permanecer al lado de las fuerzas de seguridad».

El 19 de diciembre se emitió una orden de arresto contra el vicepresidente sunita Tarek al Hashemi, Maliki pidió la destitución del viceprimer ministro sunita, y el bloque parlamentario Irakiya, apoyado por esa minoría a la que pertenecía el ahorcado Sadam Husein, decidió boicotear la Asamblea y el Gobierno.

Irakiya, segundo mayor grupo parlamentario detrás de la coalición chiita Alianza Nacional, denunció la «dictadura» del primer ministro Nuri al Maliki, un chiita.

Uno de sus miembros, el viceprimer ministro Saleh Mutlak, calificó a Nuri al Maliki de «dictador peor que Sadam Husein».

El gobernante llamó a las autoridades de la región autónoma del Kurdistán (norte) a entregar a la Justicia al vicepresidente Hashemi, y amenazó con sustituir a los ministros pertenecientes a Irakiya si persisten en respaldarlo. El vicepresidente es sospechoso, según los chiitas, de haber financiado y apoyado atentados efectuados por sus guardaespaldas.

Hashemi negó con vehemencia los cargos y adelantó que estaba dispuesto a ser sometido a juicio, con la condición de que el proceso se lleve adelante en la región autónoma kurda, donde se encuentra.

El vicepresidente añadió que las aparentes confesiones transmitidas por la televisión oficial, vinculándolo a ataques, eran «falsas» y estaban «politizadas».

A días de haber recibido los últimos soldados que estaban apostados en Irak, el Gobierno de Barack Obama condenó la cadena de atentados y pidió diálogo. «Condenamos enérgicamente los ataques terroristas contra iraquíes inocentes», motivados por «odio», dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Intentos como éste de «descarrilar el progreso continuo de Irak fracasarán», se esperanzó la Casa Blanca, al recordar que el país árabe ha sufrido otros «ataques atroces» en el pasado y sus fuerzas de seguridad «han demostrado que están a la altura para responder y mantener la estabilidad».

Además, el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, llamó al presidente iraquí, Yalal Talabani, para ofrecer «apoyo» a sus esfuerzos «para fomentar un diálogo que permita a todos los bloques resolver juntos las diferencias».

Agencias EFE, AFP, Reuters, DPA y ANSA

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