29 de mayo 2018 - 00:00

Italia, a los tumbos: ahora designan premier a un execonomista del FMI

Los vencedores de las elecciones de marzo, el populista Movimiento 5 Estrellas y la derechista Liga, denunciaron que el presidente, Sergio Mattarella, burló la voluntad popular. Los mercados, peor.

ENCUENTRO. El presidente de Italia, Sergio Mattarella, recibió ayer al economista Carlo Cottarelli (derecha), a quien encomendó la formación de un Gobierno técnico de transición.
ENCUENTRO. El presidente de Italia, Sergio Mattarella, recibió ayer al economista Carlo Cottarelli (derecha), a quien encomendó la formación de un Gobierno técnico de transición.
Roma - El presidente italiano, Sergio Mattarella, designó ayer al economista Carlo Cottarelli, exfuncionario del Fondo Monetario Internacional (FMI) y defensor de la austeridad, como jefe de Gobierno, quien anunció que dirigirá al país hacia nuevas elecciones "a más tardar" a comienzos de 2019.

Se trata de una salida de emergencia tras la grave crisis institucional provocada después de que fracasara el domingo la formación de un Gobierno acordado entre la ultraderechista Liga y el populista Movimiento 5 Estrellas (M5S), los dos partidos más votados en las elecciones del 4 de marzo.

El economista, de 64 años, que ha trabajado con varios gobiernos de centro-izquierda, prometió liderar un gobierno "neutral" y técnico, que garantice el manejo "prudente" de las cuentas públicas y que tranquilice a los mercados y a la Unión Europea (UE).

"Voy a presentarme ante el Parlamento con un programa que, si obtengo la confianza, prevé solo la aprobación de la ley de Presupuesto, tras lo cual se disolverá para celebrar elecciones a más tardar a inicios de 2019", anunció Cottarelli.

El llamado "señor Tijeras" por los recortes a las cuentas públicas, es posible que no obtenga la confianza del Parlamento, cuya mayoría la tienen el M5S de Luigi Di Maio y la Liga de Matteo Salvini.

"En ese caso, renuncio y la tarea será la de acompañar al país a nuevas elecciones para después de agosto", advirtió Cottarelli. En ese escenario, únicamente tendrá a su cargo los asuntos corrientes hasta que se vuelva a votar.

"La economía italiana se encuentra en pleno crecimiento y las cuentas públicas están bajo control. Un Gobierno guiado por mí aseguraría una gestión prudente de nuestras cuentas públicas", prometió.

Con su elección, Mattarella esperaba tranquilizar a los mercados financieros y recuperar la confianza en Italia, pues considera que promesas electorales como la introducción de una renta básica o bajas de impuestos podrían lastrar aún más al país, ya de por sí muy endeudado.

De hecho, los bonos y los activos de renta variable italianos subieron al conocerse la designación, pero la incertidumbre política terminó impactando negativamente en el mercado y la prima de riesgo de Italia respecto al bono alemán a 10 años se amplió a su nivel máximo en casi cuatro años.

Así, mientras Bolsas como la de París y Fráncfort bajaban 0,61 y 0,58%, respectivamente, la de Milán se hundió un 2,08%.

"El diálogo con Europa es clave, debe ser constructivo con el reconocimiento del rol de Italia como país fundador de la Unión Europea y de nuestra participación en la eurozona", recalcó Cottarelli en un mensaje destinado a tranquilizar a los inversores que temen que, tarde o temprano, haya en el país un Gobierno populista que rompa con las medidas de austeridad y, acaso, ponga en peligro la permanencia de Italia en el euro.

El economista, que prometió mantener su neutralidad y la de sus ministros, goza del apoyo solo del Partido Democrático (PD, centro-izquierda), el gran perdedor de las elecciones de marzo tras cinco años al poder. En tanto, Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, rehabilitado políticamente, anunció que no le dará su apoyo para preservar la unidad de la coalición de centro-derecha y la alianza con Salvini.

Este reaccionó con dureza al anuncio. "Las próximas elecciones no serán políticas, sino un referéndum auténtico y real entre quien quiere que Italia sea un país libre y quien quiere que sea servil y esclavo", dijo. "Hoy Italia no es libre: está ocupada financieramente por alemanes, franceses y eurócratas", denunció debido al rechazo del presidente Mattarella a confirmar a los funcionarios que había puesto el premier propuesto por la alianza populista, Giuseppe Conti.

No se trata de la primera vez que en Italia designan a una personalidad con un perfil técnico para gobernar momentos difíciles. Fue el caso de Mario Monti, nombrado en 2011 para frenar las turbulencias de los mercados y las presiones de Europa.

La figura de Cottarelli y sobre todo su pasado como miembro por casi 30 años del influyente Fondo Monetario Internacional, genera fuertes críticas de algunos sectores.

"Es un golpe de Estado financiero", tituló el diario Il Fatto Quotidiano, que considera que se ha "arrojado a la basura" el voto de 17 millones de italianos.

Entre los más indignados con Mattarella figura el líder del Movimiento 5 Estrellas, sobre todo después de que el presidente vetara el domingo el nombramiento del euroescéptico Paolo Savona como ministro de Economía de la alianza populista.

"Es inútil que se vote en Italia. Los gobiernos los deciden los 'lobbies' financieros", reaccionó Di Maio.

Mientras la Unión Europea abogaba ayer por un Gobierno estable y proeuropeo en Italia, la líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, denunció "un golpe de Estado" del bloque en Italia.

Como contrapartida, el presidente francés, Emmanuel Macron, alabó el valor y la "responsabilidad" de Mattarella.

Agencias AFP, Reuters y DPA

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