14 de agosto 2009 - 00:00

Italia: queso para garantizar créditos

Italia: queso para garantizar créditos
Roma - En las bóvedas de banco Credito Emiliano hay 17.000 toneladas de un tipo de oro apreciado por gastrónomos en todo el mundo: el queso parmesano. La entidad regional acepta el queso parmesano como garantía para préstamos, lo que la ayudó a seguir financiando a fabricantes de queso en el norte de Italia durante la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Los dos almacenes climatizados de Credito Emiliano, con sede en Emilia Romagna, Italia, guardan unas 444.000 piezas redondas de queso que valen unos 132 millones de euros (u$s 187 millones).

«Este mecanismo es nuestro suero vital», señaló Giuseppe Montanari, de 65 años, productor de queso que utiliza los préstamos para comprar leche. «Es una fabulosa manera de financiar nuestros gastos a tasas convenientes, y el banco no arriesga mucho porque siempre les queda la opción de vender el queso», agregó.

Tan precioso es el queso que cada pieza redonda de 80 libras (36 kilos), que vale unos 300 euros, es marcada con un número de serie para que pueda ser rastreada si es robada. Unos ladrones entraron a un almacén en febrero y robaron 570 piezas antes de ser capturados por la Policía. «Gracias a Dios atrapamos a los ladrones antes de que rallaran el queso», indicó William Bizzarri, quien administra las bóvedas de queso.

En los valles de la región Emilia Romagna, al sureste de Milán, Credito Emiliano usa el queso parmesano como colateral desde 1953 y confía el cuidado del queso a una filial llamada Magazzini Generali delle Tagliate.

El banco ofrece préstamos por hasta 24 meses, equivalentes al tiempo que tarda el parmesano en añejarse, a una tasa equivalente a la Euribor (tasa promedio a la que las entidades financieras se prestan dinero en el mercado interbancario de la eurozona) más entre un 0,75% y un 2%, detalló Bizzarri. El banco da a los productores hasta el 80% del valor del producto según los precios vigentes en el mercado.

«El queso parmesano es utilizado para operaciones financieras desde la Edad Media», dijo Leo Bertozzi, director de la Asociación de Productores de Parmigiano-Reggiano de Italia. «Esto se debe tanto a su valor, ya que cada pieza redonda compacta contiene el equivalente a 550 litros de leche, como al hecho de que el añejamiento toma años, lo que vuelve necesaria la financiación hasta que el producto pueda venderse», añadió. El banco estudió la posibilidad de aceptar jamón prosciutto, otra de las especialidades de la región, y aceite de oliva como colateral, pero la descartó ya que esos productos son más difíciles de almacenar y marcar, y más fáciles de robar o reemplazar, según lo relató Bizzarri.

Emilia Romagna es la única zona del mundo a la que se le permite legalmente utilizar el nombre «parmigiano-reggiano» para el queso duro y seco que fue producido por primera vez en la región alrededor del año 1200. Las ventas de parmesano ascendieron a 1.540 millones de euros (u$s 2.180 millones) en 2008, y el 25% de aquel monto correspondió a exportaciones, de acuerdo con datos provistos por la asociación de productores.

Cuando un productor incumple el pago de un préstamo, Credito Emiliano vende el queso cedido en garantía para recuperar su inversión, y regresa la diferencia al quesero. Esto hace que la operación sea de bajo riesgo para el banco, aunque pocos productores incumplen el pago de sus préstamos.

El precio mayorista del parmesano promedió los 7,27 euros (u$s 10,3) por kilo en julio, tras tocar un nivel máximo de 9,36 euros (u$s 13,26) en enero de 2004. «Afortunadamente, los precios se estabilizaron y, aunque la crisis económica mundial sigue siendo preocupante, el consumo, incluso las ventas al extranjero, se mantuvieron», estimó Bertozzi.

Credito Emiliano tiene casi 6.000 empleados y 590 sucursales, principalmente en el centro y norte de Italia. Su beneficio neto del primer trimestre bajó un 75% a 11,8 millones de euros (u$s 16,7 millones) por la caída en las comisiones.

«Aunque el queso representa menos del 1% de los beneficios del banco, la división es importante porque ayuda a que los productores de parmesano continúen en el negocio, lo que impulsa la economía local», afirmó Bizzarri.

«El Gobierno estuvo pidiendo a los bancos ayudar a la economía y seguir prestando, pero la calidad del crédito es un problema últimamente. Con este sistema, los impagos son menos probables», juzgó Edoardo Liuni, analista de IlNuovoMercato.it, en Roma.

Agencia Bloomberg

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