4 de julio 2012 - 00:00

Juan Martín Hernández: “Hoy me tengo que ganar el puesto”

Humildad. Tras la entrevista, Hernández mostró su amabilidad y hasta jugó al rugby con un grupo de chicos que esperaba un autógrafo.
Humildad. Tras la entrevista, Hernández mostró su amabilidad y hasta jugó al rugby con un grupo de chicos que esperaba un autógrafo.
Cuando se le pregunta por el regreso a Los Pumas y su segura y esperada titularidad, es tan claro como contundente. Hace tres años que no juego; yo estoy en el plantel y el puesto en el equipo me lo tengo que ganar.

Los equipos cumplen ciclos y yo no me siento parte del ciclo del Mundial. Conozco a los jugadores pero con algunos no jugué. Es una nueva etapa para mí.

Ama el rugby y está feliz de volver a estar en el seleccionado nacional. Hernández no se pone la camiseta de Los Pumas desde junio de 2009, cuando jugó la serie contra Inglaterra y un amistoso contra los Barbarians Franceses. Mucho tiempo para él y para los que extra-ñan su magia dentro de un campo de juego.

Dos serias lesiones le frenaron el envión que traía después de un inolvidable Mundial 2007 en el que fue una de las figuras excluyentes. Primero una difícil operación de espalda y después, mientras estaba recuperando su nivel, una segunda rotura de ligamentos cruzados hicieron que no pudiera volver a jugar en el seleccionado.Y perderse el Mundial 2011.

No estuvo bueno, no la pasé bien pero hubo un momento que asumí que no iba al Mundial y acepté lo que me tocaba. Nunca grité un try como el de Lucas (González Amorosino) contra Escocia. Creo que ni siquiera había gritado un gol así, rememora, contando que vio los partidos en su casa en París, muy lejos de Nueva Zelanda.

No lo dirá, pero si su club hubiese apurado la recuperación de esa reconstrucción ligamentaria tal vez hubiese podido llegar al Mun-dial. Ya no importa. De haber ido, no hubiera estado en su mejor nivel. Toda esta temporada estuve recuperándome, no hice pretemporada y no creo haber jugado todo lo bien que yo quería. Su barra de exigencia es muy alta. Y... sí. Pero soy yo el que sé cuánto puedo jugar y cómo quiero jugar.

Los lunes analizo mis estadísticas, reviso mis acciones.Veo como influyeron mis decisiones en el resto de mis compañeros. Esta temporada arrancó apuntando a sumar minutos primero y después a ser titular. Pocas veces salí satisfecho. Aunque soy consciente de que el partido perfecto no existe. En el recorrido para estar lo más cerca de ese partido perfecto, Juani sabe que no puede arriesgar nada. Me encantaría jugar al golf, aunque no juego bien. Tres horas parado sé que no me hace bien. Me comería un choripan antes de un partido. Pero después si no salen bien las cosas voy a saber que di alguna ventaja.

Es un gran profesional y uno de los rugbiers mejor pagos. Cuando entreno y juego nunca lo siento como un trabajo. Tal vez algunas de las cosas que hay que hacer fuera del rugby no me salen natural-mente, pero lo que hago para jugar al rugby no lo siento como trabajo. Es un imán de sponsors, prensa e hinchas además de la gran figura del Racing Metro parisino. Pero tímido, no se siente cómodo con la adulación.

Pensacola es clave para este Hernández versión 2012. Si hubiera podido me iba yo solo antes, dice apasionado por su preparación personal. Me va a permitir hacer un buen trabajo de base que no tuve desde la lesión así que voy con muchas ganas. Ya sabemos lo que podemos esperar, pero nos dijeron que va a ser más duro todavía.

La importancia de Athletes' Performance -el verdadero nombre de Pensacola- no está solo en la preparación física, también pasa por la forma en que de manera casi cabalística el equipo se une. Hernández es hoy parte de los más viejos del plantel. Su debut en 2002 junto con Pato Albacete es sólo superado por el de Rodrigo Roncero en 1998. Con Juan Fernández Lobbe - el próximo capitán de Los Pumas-, Juan Manuel Leguizamón, Marcos Ayerza y Horacio Agulla, más algún otro referente, integrará el grupo de líderes. Lo de Hernández es silencioso, con su juego. Si tengo algo que aportar para que el equipo funcione mejor, lo voy a hacer porque siempre lo hice.

La preparación, la buena onda entre todos y las ganas serán claves para enfrentar el Rugby Championship. Ver el nivel de lo que se viene me motiva a entrenar y focalizarme en temas específicos de mi juego. Estoy al 50% del nivel que tuve en el Mundial 2007. Pensacola tiene mística pero también es muy bueno para el jugador. Teniendo un buen estado físico puedo animarme a hacer más cosas en una cancha.

La conversación vuelca hacia el aspecto mental del rugby y Hernández explica que no hay ninguna razón específica pero que nunca trabajó con un psicólogo. Tampoco los hubo en los equipos que integré. El tema mental lo manejo pero si la cabeza quiere y el cuerpo no puede es lo mismo que al revés. Hay que estar equilibrado en ambos. No caben dudas de que tiene su postura clara. Juani Hernández la tiene más que clara.

Por eso es un buen punto de referencia al analizar los tres rivales que tendrán Los Pumas en este primer torneo. Vale aclarar aquí que jugó tres veces con Sudáfrica, una contra los All Blacks y creo que limpié un ruck en los dos minutos que jugué contra los Wallabies en el Mundial 2003 mientras lo cosían a Nani Corleto.

Amante del buen rugby y jugando con jugadores de esos países en Francia, sabe lo que tocará. Los Springboks tienen un juego simple, frontal en el que siempre quieren imponer su poderío físico. Te quieren pasar por arriba hasta en los entrenamientos. Cuando jugué con los Sharks en 2009 fue una experiencia espectacular; sobre el final me lesioné la espalda y no pude dar lo mejor de mí. Si bien no es una revancha, quiero jugar con ellos para mostrar mi rugby.

Después del ida y vuelta en Ciudad del Cabo y Mendoza, serán los All Blacks en Wellington. Por historia son el equipo que dominó el rugby mundial. Es impresionante como manejan los partidos con un juego simple pero de mucha técnica y destrezas con grandes jugadores. Que Irlanda no les haya hecho puntos en el último partido es algo groso.

Y luego Australia: Hernández ve un equipo muy técnico, con mucha planificación donde la forma de complicarlos es estudiarlos muy bien y complicarlos en los aspectos que ellos se sienten cómodos.

Claro que además de preocu-parse de los quince jugadores rivales, el rol de pivot del apertura tiene a grandes jugadores en ese puesto. El mejor de todos es Dan Carter. Un desafío muy grande enfrentarlo, dice Hernández. Aunque hoy ya no es el mano a mano con el de tu puesto sino con la tercera línea rival o los centros.

Dicen los que saben que el flujo de jugadores argentinos hacia el extranjero comenzaría a migrar hacia el hemisferio sur, donde se facilitaría la cesión de jugadores para el Cuatro Naciones. No necesariamente esto sería lo ideal para la preparación del equipo ya que mien-tras Los Pumas están en Estados Unidos, los que estuvieran en el Súper Rugby estarían jugando partidos. Hernández quiso probar esa experiencia.

Me hubiera encantado vivir esto de jugar contra los mejores del hemisferio sur. No pudo ser por mi espalda y ahora con el Rugby Championship tengo una nueva oportunidad que quiero disfrutar.

No va a ser sencillo y tendremos que acostumbrarnos a un montón de cosas nuevas y es ahí donde Graham Henry nos aportará su enorme experiencia. No lo traté todavía como entrenador, pero que haya llevado a los All Blacks a ganar el Mundial ya habla por sí solo.

Los tres chicos -luego serían seis- que pacientemente esperaron a que terminara la charla para hacer pases con Juani tuvieron su premio. Hacía frío, había estado hablando un rato largo, pero para jugar con una pelota de rugby el gran crack argentino está siempre disponible. Tiró un par de pases, les dijo que pasen con el lado malo para practicar y después de la foto obligada se fue.

Le quedaban dos días con Beltrán y su mujer. Después cambiaría el chip para prepararse para volver a ser el que fue. En la mejor de las competencias mundiales.

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