- ámbito
- Edición Impresa
Juguetes truchos, los “chiches” de las “Saladitas” ilegales
Crecen las “Saladitas” y con ellas, la venta ilegal, que asciende a más de 2.000 millones de pesos al año. La industria del juguete es una de las mayores perjudicadas. Corrupción, trabajo esclavo en talleres clandestinos, riesgos de enfermedades para los niños. Opinan puesteros y especialistas.

Uno de los modos más tradicionales de comercialización de estos productos es a través de las conocidas "Saladitas", dispersas en todo el país, muchas de ellas concentradas en el conurbano bonaerense.
Estas ferias desarrollan un sistema de trabajo esclavo, se abastecen de talleres clandestinos, o de mercadería producto del contrabando, robo y piratería.
Fomentan la competencia desleal, el narcotráfico y la corrupción.
Según cifras oficiales, la venta informal asciende a $71.000 millones al año. El monto no sólo significa un enorme perjuicio para el comercio formal, sino también para las arcas del Estado, que sólo por IVA se pierde de recaudar casi $12.000 millones al año.
La industria del juguete es una de las más perjudicadas. "Entre los desafíos que enfrenta el sector se destaca la subfacturación en las importaciones y el comercio ilegal", afirma Matías Furio, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).
La comercialización ilegal encierra varios factores nocivos; la evasión impositiva, el fraude marcario y el más importante de todos es que los juguetes que ingresan de contrabando no pasan por los controles de seguridad y normas técnicas. Según los especialistas, esto es grave para la salud de los niños
"En el año 1993, la CAIJ inició el proyecto de la creación un laboratorio para ensayos de normas de seguridad para juguetes implementando la política institucional de la Cámara, para afianzar la seguridad de los juguetes comercializados en el país, ya sean de origen local o importados. En el laboratorio, los juguetes son sometidos a pruebas de seguridad, tanto en aspectos físico mecánicos como químicos (ensayo de Beilstein y cuantificación de ftalatos)", agrega Furio.
PLOMO Y FTALATOS
El resultado de algunos análisis llama la atención: se encontró plomo en las pinturas de los juguetes y ftalatos, que es un plastificante prohibido por ser cancerígeno.
Por eso, a la hora de comprar juguetes, los expertos en seguridad del laboratorio de ensayos recomiendan algunos consejos "para que los padres, madres, abuelas y tíos puedan seleccionar un juguete que sea el adecuado y seguro para sus hijos" (ver Consejos), concluye Furio.


Dejá tu comentario