4 de julio 2014 - 00:00

Kicillof: “Le pedimos al mundo que tome cartas en el asunto”

El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el canciller Héctor Timerman ayer, al exponer ante la Asamblea de la OEA. Advirtieron sobre peligros para el sistema financiero.
El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el canciller Héctor Timerman ayer, al exponer ante la Asamblea de la OEA. Advirtieron sobre peligros para el sistema financiero.
"El peligro es que todo el sistema financiero se convierta en 'buitre' por ese extraordinario margen financiero que obtienen en litigios", sostuvo el ministro de Economía, Axel Kicillof.

El funcionario expuso ante la Asamblea en la sede de la Organización de Estados Americanos, en el marco de un encuentro extraordinario de cancilleres de la región, para tratar la situación de las deudas soberanas y en particular el enfrentamiento entre los fondos buitre y la Argentina.

Tanto Kicillof como su par de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, exhortaron "al mundo y a la OEA a que tome cartas en el asunto y acompañe a la Argentina en evitar que un juez ponga en riesgo todo lo que la Argentina hizo para levantarse".

La Argentina obtuvo el apoyo de casi todos los países, excepto el de los Estados Unidos y Canadá.

En duros términos se refirió al los fondos buitre y al fallo del juez federal de Nueva York Thomas Griesa contra la Argentina, del que consideró que va "contra las propias reglas del sistema financiero" internacional, al tiempo que lo calificó de "absurdo y desquiciado".

El ministro precisó que "en el año 2008, después del canje, el fondo de Paul Singer compró bonos defaulteados por 50 millones y ahora el fallo del juez Griesa nos obliga a pagar 800 millones para este fondo. Una ganancia del 1.600% no en base a un negocio financiero".

La estrategia del Gobierno es insistir en que la "Argentina quiere negociar de buena fe. Quiere hacerlo en condiciones justas y legales y que contemple al 100% de los acreedores", enfatizó el funcionario. Asimismo, anticipó que "venimos a urgir a la OEA y al resto de las organizaciones multilaterales para que actúen, porque esto no puede pasar. Porque se ponen en riesgo las futuras reestructuraciones de deuda".

Anticipó que "vamos a concurrir a hablar con el enviado del juez Griesa, pero le pedimos al mundo que acompañe a la Argentina para que no se voltee todo lo que se hizo desde 2001. Para que un grupo minúsculo de especuladores no ponga en riesgo todo el esfuerzo que ha hecho el país para que sus chicos coman, para que se eduquen y tenga salud".

Kicillof cuestionó el fallo del juez Griesa a favor de los fondos buitre que compraron para embargar, no para negociar. Según explicó el ministro, el fallo dice lo siguiente: "Como parte de esos bonos están bajo la legislación norteamericana, los 1.500 millones dólares que se deben hipotéticamente a estos fondos que compraron bonos en default, deben pagarse con el próximo vencimiento de la República Argentina. La vuelta de tuerca que le encontró el juez Griesa amarró al 92% que negoció,con este ínfimo grupo que busca la ruina del país".

Continuó con las críticas al fallo del magistrado norteamericano mencionando que "Griesa prohibió al Banco de NY, Euroclear, JP Morgan y a todos los que están relacionados con los pagos de los bonos reestructurados que accedan a pagar a los bonistas reestructurados". Al respecto, Ámbito Financiero accedió a las presentaciones del Gobierno intimando al Banco de Nueva York y al Euroclear (ver nota aparte). A juicio del funcionario "Esto no es una negociación, es una extorsión. Entonces la Argentina solicitó un 'stay', para poder pagar al resto de los acreedores".

Kicillof dijo que la decisión de Griesa es "un caso inédito de default de un país solvente y líquido que quiere pagar y no lo dejan", concluyó.

El ministro no ahorró críticas a los holdouts. Sostuvo que "los fondos buitre nunca les prestan plata a los países. Compran los bonos siempre después del default, cuando valen basura".

Y agregó que "no es la Argentina la que no negocia, como dicen los voceros de los fondos buitre, porque la Argentina negoció con el 92,4% de los bonistas".

Diferenció esta actitud de la de los buitres ya que "ellos compran la deuda y nunca vienen a dialogar con el país, porque van por las catacumbas del sistema judicial para cobrar más. Compraron por 30 centavos y quieren el dólar entero más intereses y punitorios".

El ministro volvió a advertir que "los bonos en la condición de default como los que tienen los fondos buitre, según la fórmula de cálculo que aplicó Griesa, representan 15 mil millones de dólares". Pero también enfatizó que estos pasivos podrían ampliarse a 130 mil millones de dólares, por la demanda de los acreedores que ingresaron a los canjes de deuda, por la eventual violación de la cláusula RUFO (derechos sobre futuras ofertas).

El titular del Palacio de Hacienda puntualizó: "Esto no fue considerado por el juez, ni por la Corte Suprema.

"Lo que el juez hizo es interpretar de una forma original una cláusula estándar que figuraba en todos los bonos, la cláusula pari passu".

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