30 de abril 2010 - 00:00

Kirchner criticó al Senado por denunciar ataques a la prensa

Carlos «Cuto» Moreno lo toca. Fue real, Néstor Kirchner pisó ayer la Cámara de Diputados rodeado por Agustín Rossi, Eduardo Fellner y Carlos Kunkel.
Carlos «Cuto» Moreno lo toca. Fue real, Néstor Kirchner pisó ayer la Cámara de Diputados rodeado por Agustín Rossi, Eduardo Fellner y Carlos Kunkel.
Paradójica presentación de Néstor Kirchner en el Congreso. El diputado exhortó a su tropa a dar batalla política en la calle y no caer en la trampa de los debates parlamentarios que impulsa la oposición. «La pelea está afuera», fue la arenga del ex presidente, quien mantuvo el suspenso y no mencionó su desembarco como secretario general de la UNASUR.

El presidente del Partido Justicialista llegó pasadas las 11.30 junto al titular de la Secretaría de Inteligencia, Héctor Icazuriaga; su jefe de despacho, Juan Manuel Abal Medina, y «Tatú», su asistente multifunción. «Tenemos que recuperar la iniciativa en los grandes temas. No nos dejemos acorralar por la oposición que busca confundir y trabar la gestión con debates interminables sobre las formas; la pelea está afuera, en la calle», explicó Kirchner, quien no participó de ninguna sesión ordinaria desde que asumió su banca.

El discurso de Kirchner, que duró unos 50 minutos, incluyó reproches para sus propios senadores por los discursos de la sesión del miércoles repudiando ataques contra los periodistas. «Fue patético lo del Senado, tras horas hablando sobre libertad de expresión cuando en este país cualquiera dice lo que quiere sobre la Presidente». Acto seguido, se concentró una vez más en la definición del Grupo Clarín como el principal enemigo político de la Casa Rosada. «No estamos ante una cuestión solamente mediática. La transformación económica y social en la Argentina es imposible con grupos económicos concentrados como Clarín. Se está discutiendo el poder, con el debate sobre las estatizaciones de las AFJP quedó claro que se manejan una matriz económica en muchísimas empresas», aseguró Kirchner.

No hubo preguntas de los 80 legisladores presentes en el despacho del jefe de bancada, Agustín Rossi. Pero la voz de la CGT de Hugo Moyano estuvo presente a través del diputado Omar Plaini, del sindicato de canillitas, quien dijo manejar cifras sobre un 30 por ciento en la merma en la circulación del principal enedel kirchnerismo y encuestas que reflejan un descenso en su credibilidad. Ajeno a la coyuntura del Poder Legislativo, el diputado Kirchner no mencionó una sola palabra sobre el futuro de su banca ni tampoco sobre el debate por el matrimonio entre personas del mismo sexo que dominó hasta ayer la Cámara baja.

Sin embargo, Kirchner reclamó que el bloque oficialista se mantenga cohesionado y sin exhibir fisuras internas. El mensaje estaba dirigido a los diputados que estaban sentados a su lado: Rossi, Patricia Fadel y Eduardo Fellner. La cúpula del bloque oficialista arrastra una semana de acusaciones y operaciones cruzadas por el inminente tratamiento de la coparticipación del impuesto al cheque que llevó a Fellner a amenazar con renunciar a la presidencia de la Cámara de Diputados al no tolerar las presiones de Rossi para bloquear ese debate. Fadel, longa manu del operador Juan Carlos Mazzón, terminó de crispar los ánimos oponiéndose al proyecto de bodas gay, avalado por Kirchner y rechazado por Cristina de Kirchner.

El vocero de la cumbre con Kirchner fue Rossi: «Kirchner es nuestro referente político a nivel nacional, así que fue una reunión muy rica». La modificación de la Ley de Quiebras y del régimen laboral de empleadas de casas particulares son dos de los proyectos de ley que Kirchner definió como prioritarios para el Gobierno, según explicó Rossi.

Kirchner brindó también un informe pormenorizado de la economía y aseguró que «los dos años que restan de gobierno serán sumamente favorables para la economía argentina».

En el encuentro con el ex presidente estuvieron presentes también los senadores Nicolás Fernández (Santa Cruz), Daniel Filmus (Capital Federal), José Mayans (Misiones) y Beatriz Rojkes de Alperovich (Tucumán), protagonista de unos de los fallos judiciales de la Cámara Federal en lo Contencioso y Administrativo, que ordenó reponerla en la comisión bicameral de los DNU.

«Hablamos, además, sobre los logros que tuvimos, como el establecimiento de la asignación universal por hijo, la estatización de las AFJP, y de los temas pendientes que promovemos, como la ley de comunicación audiovisual», detalló Rossi. Antes de retirarse de la Cámara de Diputados, sin siquiera visitar su intacto despacho, Kirchner premió a un puñado de fieles con una convocatoria al partido de fútbol en la quinta de Olivos: «Mañana los espero para jugar».

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