5 de agosto 2010 - 00:00

Kirchner visita a Chávez, bajo estigma de “embajada paralela”

Néstor Kirchner, empujado por el conflicto diplomático entre Colombia y Venezuela, desembarcará hoy en Caracas para verse mano a mano con Hugo Chávez. Llega con agenda de secretario de Unasur, pero perseguido por otro expediente: las sospechas de negociados vía la llamada «embajada paralela».

Desde que estalló la crisis -a raíz de las revelaciones del ex embajador argentino en Caracas Eduardo Sadous-, será la primera vez que un Kirchner aterrizará en Caracas y, por tanto, la cumbre entre el patagónico y Chávez tiene un condimento especial. Se producirá, además, a 24 horas de que el ex defensor del pueblo Eduardo Mondino confirme ante la Justicia las denuncias -aunque sin aportar pruebas- sobre irregularidades en el comercio con Venezuela, combinadas con trato preferencial a algunas empresas y supuestos retornos.

La causa, asentada en el juzgado de Julián Ercolini e impulsada por el fiscal Eduardo Pollicita, está en etapa de declaraciones testimoniales y, por tanto, ofrecerá, periodísticamente, novedades. En ese contexto, Kirchner deberá oficiar de mediador, como secretario de la Unasur, por el conflicto Caracas-Bogotá.

Ése es, en rigor, el argumento oficial del viaje de Kirchner que gambeteó la cumbre de cancilleres del jueves pasado en Quito y se quedó sin la posibilidad de hablar con Chávez por el faltazo del venezolano a la reunión del Mercosur. Arguyó una gripe pero, en San Juan, trascendió otro motivo: la presencia de Álvaro Uribe recorriendo los campamentos militares en la frontera con Venezuela, lo que habría puesto a Chávez, y a su Gobierno, en estado de alerta.

Kirchner partirá hoy a Caracas junto a sus laderos para la Unasur, Juan Manuel Abal Medina y Rafael Follonier. Ayer, el Gobierno venezolano confirmó, a través de un comunicado, la cumbre entre el ex presidente argentino y el mandatario bolivariano.

Según se informó, la reunión se producirá a las 18.

La visita estaba programada de antemano, pero adquirió otra relevancia al estallar el conflicto diplomático luego de que Chávez anuncie la ruptura de relaciones con Bogotá.

En su momento, se proyectó como una escala más en la gira de «presentación» como secretario general de la Unasur que ya incluyó Paraguay, Chile y Ecuador. En ese momento se fijó, además, la concurrencia de Kirchner a la jura de Juan Manuel Santos como presidente de Colombia.

Esa actividad sigue en pie y, en ese caso, el ex presidente coincidirá con su esposa, Cristina de Kirchner, que también tiene previsto viajar a Bogotá para la asunción de Santos y la despedida de Uribe.

En esta última escala -aprovechando la presencia de mandatarios de la región- podría definirse una cumbre extraordinaria de presidentes de la Unasur para mediar en el conflicto entre Venezuela y Colombia. Fue, de hecho, lo que sugirió el pleno del Mercosur.

La solicitud se produjo después de «tomar nota» de «lo informado por sus cancilleres respecto de las deliberaciones que tuvieron lugar en la Reunión Extraordinaria de Ministros de Relaciones Exteriores de la Unasur», que se desarrolló en Quito.

Venezuela rompió relaciones con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe luego de las denuncias de Bogotá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la supuesta presencia de guerrilleros colombianos en territorio venezolano, algo que Caracas calificó de «patrañas».

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