17 de septiembre 2010 - 00:00

La AMIA se bajó de viaje de Cristina

Hugo Chávez
Hugo Chávez
La AMIA, una de las tres entidades centrales representativas de la comunidad judía local, decidió no acompañar a Cristina de Kirchner a su viaje a Nueva York para participar de la Asamblea General de la ONU.

Pese a que se confirmó ayer que una delegación del grupo Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado contra la AMIA se sumará a la excursión presidencial, tal como adelantó este diario el miércoles, la AMIA no lo hará. La ausencia no obedece a razones políticas o ideológicas, sino estrictamente religiosas: sucede que la asamblea de la ONU se realiza en plena fiesta de Sucót (una de las más importantes del calendario hebreo); dado que los dirigentes de la mutual son sumamente observantes de los preceptos de la ley judía, las restricciones para el desplazamiento y las actividades que pueden desarrollarse en esa semana les impedirían estar en el recinto de la Asamblea durante el discurso de la Presidente, por lo que buena parte del sentido del viaje se perdería.

Sucót es la «fiesta de las cabañas», refugios de tres paredes de maderas y hojas de árboles que se comienzan a construir inmediatamente después de finalizado el «Iom Kippur» (Día de la Expiación). La «halajá» (ley judía) impone que todo durante esa semana debe hacerse debajo de una «sucá» (comer, estudiar, trabajar, dormir), lo que obviamente no sucedería con los dirigentes si estuvieran en la ONU.

Quien tuvo la última palabra en esta cuestión fue el rabino ortodoxo Samuel Levin, guía espiritual del grupo ortodoxo que conduce la AMIA, el mismo que el año pasado -cuando la DAIA decidió no viajar- les dijo a los dirigentes de la AMIA que «si la Presidente los invita, tienen que ir». Esta vez privó la «halajá» por sobre el convite oficial.

La cuestión también reabrió la polémica ya histórica entre la DAIA -cuya conducción es laica- y la AMIA; en declaraciones a la agencia AJN, Guillermo Borger dijo que las restricciones religiosas «se aplican a todas las instituciones judías del mundo», un tiro por elevación contra la determinación de viajar tomada por la DAIA.

La decisión de la AMIA se produce en un momento en que -además del cruce de Luis DElía con la comunidad judía local- existe un fuerte debate respecto de si la DAIA debe o no acompañar a Cristina de Kirchner en su viaje a Nueva York .

Son justamente los vínculos del Gobierno con DElía, pero sobre todo con el régimen de Hugo Chávez y el siempre creciente comercio bilateral con la teocracia de Irán, las principales objeciones que pesan sobre este acompañamiento, que podría verse -según los críticos de Donzis- como una convalidación de esas políticas oficiales hacia dos regímenes claramente antijudíos. El año pasado, la DAIA no había viajado porque el Gobierno de los Kirchner se había negado a repudiar el nombramiento como ministro de Defensa de Irán a uno de los acusados por el atentado contra el edificio de Pasteur 633, Ahmad Vahidi.

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