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LA ANTESALA DE LA SALIDA DE MORENO
Sólo lo preserva el antojo de Kirchner. A la espera de una caída que todos recomiendan, el Gobierno -no el matrimonio sino quienes lo orbitan- se selló, implícitamente, un pacto de silencio sobre Moreno y su meneada expulsión apenas superó el último cambio de gabinete.
Con cierto misticismo desesperado, ministros y funcionarios suponen que cuando no se hable más de él, Moreno se esfumará como una letra que ya nadie pronuncia.
La normalización del INDEC -Jorge Capitanich le contó a la Presidente que en su provincia incorporó a la CEPAL y detectó una inflación del 17% en 2008- es uno de los capítulos que la oposición metió en la agenda del diálogo. Es imposible con Moreno al acecho.
De a poco, acaso más de lo que se admite en Casa Rosada, Cristina incluye al secretario de Comercio Interior en la bolsa de lo que deberá resignar tras el golpe del 28-J junto a los «superpoderes» que ya decidió no adicionar a la ley de Presupuesto 2010.
No integra ese paquete, en cambio, la ley del cheque. Es el tercer renglón de ingresos del Estado, y el Gobierno cree que en la mesa de diálogo ciertos sectores, como empresas de servicios e industrias subsidiadas, defenderán el esquema actual o uno similar.
El ministro de Economía, Amado Boudou, uno de los tres interlocutores que a priori designó la Presidente para ordenar la convocatoria -los otros serán el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo- se abocará a ese segmento.
Los tres están ejercitados en el doble comando y operaron, todo este tiempo, con un oído en la terminal de Olivos y otro en la Casa Rosada. Ninguno quiere espejarse en Sergio Massa, que sobreactuó su obediencia a la Presidente. La novela es conocida.
Nadie, con algún criterio, ni siquiera sugiere que Kirchner perderá incidencia sobre el pulso del Gobierno.
El regreso del Pacto Social que pergeñó el matrimonio junto a Alberto Fernández imita el coqueteo mostálgico de Kirchner con la transversalidad y, como esa remake, supone que el revés del 28-J fue por errores en el pasado cercano y no por hartazgo acumulado.


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