El notorio intelectual había asumido tardíamente su cargo por compromisos en el exterior. Se va, aseguró ayer, por razones de salud.
Manguel. La Biblioteca Nacional perdió a un director de lujo.
El director de la Biblioteca Nacional, Alberto Manguel, renunció ayer a su cargo alegando "motivos de salud", tras varios días de rumores en ese sentido entre los cuales se mencionaba también que una eventual nueva ola de despidos en la institución a su cargo, a continuación de los producidos en la agencia Télam, lo llevaría a desear alejarse antes de que ocurrieran. Sin embargo, en una reunión realizada ayer con su presencia y la del ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, ante algunos medios de prensa, desmintió que su renuncia obedeciera a esas razones. Manguel aseguró que, después de dos años al frente de la Biblioteca Nacional (aunque fue designado apenas asumió el Gobierno, su llegada al país para la asunción fue tardía), y de haber padecido un cáncer hace cinco años, su oncólogo le dijo que "tenía que parar". Asimismo, negó que hubiera despidos previstos en la Biblioteca. La fotografía conjunta de Manguel con Avelluto ayer fue interpretada como la voluntad oficial por desmentir el rumor sobre los despidos. Antes de su asunción, la Biblioteca ya había efectuado una reducción de personal. "No va a cambiar nada", dijo Manguel. "Creo en la palabra de Pablo y no habrá despidos".
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"Por indicación médica, mi querido y admirado amigo Alberto Manguel deja la dirección de nuestra Biblioteca Nacional", escribió por su parte Avelluto en su cuenta de Twitter. "Deja detrás suyo una gestión extraordinaria". Manguel, un intelectual de mucha valía y reconocido en el país y especialmente en el exterior, es autor de una treintena de libros, en su mayor parte escritos originalmente en inglés; el más famoso de ellos es "A History Of Reading", traducido al español como "Una historia de la lectura"). Nacido en Buenos Aires, Manguel pasó su infancia en Israel porque su padre era diplomático (fue el primer embajador argentino en Tel Aviv, en el recientemente creado nuevo estado), y la mayor parte de su vida transcurrió fuera del país (Canadá, Francia, Inglaterra), había asumido el cargo al frente de la Biblioteca Nacional en junio de 2016, y ahora será sucedido por la actual subdirectora de la institución, Elsa Barber.
Respecto a la nueva titular, Avelluto señaló que "por primera vez en sus más de 200 años de historia la Biblioteca Nacional será dirigida por una mujer y por una bibliotecaria graduada". Manguel había presentado su dimisión el último lunes ante las autoridades de Cultura, aunque Avelluto había desmentido públicamente el hecho: "Estamos muy contentos y muy orgullosos de la gestión que lleva a cabo Alberto", dijo ante una pregunta en ese sentido. El ministro de Cultura dijo ayer que Manguel seguirá ligado a la Biblioteca en un cargo de asesor ad honorem. A nadie escapaba que la relación entre el funcionario saliente y Avelluto no era de las mejores. En ocasión de la participación argentina en la feria del libro de Bogotá de este año (Filbo), donde la Argentina era invitada de honor, la puesta en escena "futbolística" del ministerio le cayó muy mal a Manguel, y no dejó de hacerlo notar. Del mismo modo, dejó trascender más de una vez que carecía del presupuesto mínimo necesario para poder llevar adelante los objetivos que se había planteado al asumir el cargo.
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