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La Bolsa argentina, con su gran potencial alcista intacto

Nuestro pronóstico de Merval 10.000 puntos, y más importante, Merval 2.500 dólares, fue hecho público con motivo del Bicentenario el 25 de mayo del año 2010, justo en niveles de 2.100 puntos de Merval y de 530 dólares; desde dicho momento el mercado en menos de un año ha crecido el 52% en dólares y niveles del 57% en pesos. El mismo pronóstico fue ratificado en la presentación del libro «El poder de los mercados» el 16/9/10, encontrándose en dicho momento el Merval en niveles de 615 dólares y de 2.430 puntos.
Si tomamos los 3.300 puntos del 18/4 del Merval y los 810 dólares, el mercado se encuentra un 32% en dólares y un 36% en pesos encima del 16/9/10. Uno podría estar satisfecho con el pronóstico porque ratios de crecimiento en dólares del 32% en 7 meses o de un 52% en menos de un año podrían tentarnos a decir que es momento de poner en caja las interesantes ganancias que diera la Bolsa, pero nuestra opinión permanece firmemente positiva, y consideramos que lo visto es sólo una pequeña parte de una gran recuperación que debe extenderse estos años 2011, 2012, 2013 y potencialmente hasta el año 2015 para el mercado argentino.
Hemos fundamentado con detalle que la Bolsa argentina es la más retrasada en dólares de todos los países latinoamericanos, si uniéramos el valor bursátil de los 3 o 4 bancos más importantes de la Argentina, no llegaríamos a la valuación del banco más grande de Perú, el Banco de Crédito del Perú, ni siquiera al 50% o el 60% de lo que vale el banco más grande de Colombia, Ban Colombia.
Hemos dicho cómo el índice Merval en dólares de la Argentina es el único que no ha superado los máximos de la década del 90, mientras los otros países latinoamericanos están entre 5,5 y 30 veces en dólares arriba de los máximos de los 90. Creemos que esa gran diferencia ha empezado a corregirse y debe acentuarse en los próximos años.
El mercado a comienzos de año tuvo lecturas superiores a los máximos de la década del 90, el Merval en dólares marcó 922 dólares en enero, contra los 900 dólares de junio/92; sin embargo, nunca el Merval pudo entregarnos un cierre mensual arriba de los máximos de 1992.
En los actuales momentos, y como suele ocurrir con los ajustes, muchas dudas surgen acerca del potencial alcista del mercado argentino, concretamente de la Bolsa; arrecian malas noticias locales o internacionales, o noticias que la gente interpreta como malas para el mercado bursátil; entre las locales podríamos incluir la incertidumbre del proceso eleccionario, la ampliación de la participación en el directorio de empresas por parte del Estado, y entre las internacionales el caso Libia o el tsunami de Japón.
Con respecto a las noticias aparentemente malas para el mercado local, es bueno recordar cuando el Gobierno estatizó las AFJP, noticia tomada como muy mala para el mercado financiero, el Merval argentino valía 1.000 puntos y 280 dólares, hoy el Merval se encuentra el 250% en pesos y el 200% en dólares arriba de dos años y medios atrás. Es decir, en un mercado alcista de fondo tan fuerte como el argentino, las malas noticias son absorbidas y tomadas como oportunidad de compra, la psicología de masas cuando se exacerba en los pisos en la depresión empieza un largo camino que nos lleva a la euforia en los picos, esto es la parte positiva del ciclo, y este ciclo en la Argentina empezó en 2002 en el índice Merval en dólares, en 2011 hemos visto nuevos máximos en dólares, y el mercado ha tenido techos mayores y pisos mayores, características de los mercados alcistas o tendencias alcistas, creemos que este largo camino de la depresión a la euforia no ha terminado y que recién su pico lo veremos hacia la zona del año 2013-2015.
Mientras el pico cíclico positivo no ocurra, seguirá la característica de estos 9 años de tendencia alcista, máximos mayores y mínimos mayores, y las caídas son ajustes para el mercado tomar fuerza y colocar nuevos máximos hacia delante.
Es dentro de este marco que creemos se inscribe la caída observada por el Merval de los niveles de 3.700 puntos, y de los 922 dólares, que se presentó desde enero y que en marzo llevó los precios a los niveles de 3.167 puntos y los niveles de 778 dólares, para desde allí encontrarnos actualmente en niveles de 810 dólares y de 3.300 puntos. En todo mercado alcista, por más fuerte que sean de fondo, los movimientos no son lineales, son en serrucho, esto es fuertes avances, luego ajustes en tiempos o en precios que recortan un Fibonacci del avance previo. Eso es lo que ha ocurrido en la caída desde los 922 a los 778 dólares, el mercado ha recortado el 38,2 % de las ganancias desde agosto/10 a los techos de enero/11.
Otro elemento técnico importante que nos permitió en los reportes advertir de un ajuste es la figura de cuña que tanto en términos de pesos como en dólares realizó el Merval entre noviembre/10 y enero/11; la cuña se presenta justo antes de un ajuste, y una vez confirmado lo común es que el mercado regrese al comienzo de la cuña, esto es efectivamente lo que hizo el Merval en dólares. El Merval en moneda estadounidense llegó a los niveles mínimos de 778 dólares del comienzo de la cuña y recortando el 38,2% del previo avance de agosto/10 o de mayo/10.
En el Merval en pesos el comienzo de la cuña se encuentra en niveles de 3.112 y el Fibonacci del 38.2 % también se encuentra en 3.120 puntos, es decir que el Merval en dólares ha satisfecho los requisitos técnicos mínimos de ajustes mientras que el índice en pesos estuvo cerca de hacerlo.
Adicionalmente comentábamos que nuestros hermanos latinoamericanos siguieron dos modelos para superar sus máximos históricos en término de dólares de la década del 90, el modelo seguido por la Argentina es muy similar al de México y de Perú en 2004. En efecto, en dicho año ambos países superaron los máximos de la década del 90, México los máximos de Salinas de 1994, y Perú los de 1997 de Fujimori en base intramensual. Sin embargo, luego de superar dichos máximos dentro del mes no pudieron confirmar con cierre mensual la superación y ambos mercados produjeron sendos ajustes del 15% de caída; este ajuste además hizo demorar a dichos mercados entre 4 y 6 meses en producir un nuevo y exitoso ataque de los máximos de la década del 90. A pesar de ello ambos países la segunda vez que fueron a buscar sus máximos los superaron, para desde allí habilitar una fuerte aceleración alcista de un 230% en el caso de México en menos de tres años, y un 800% en dólares en tres años para el caso de Perú.
La Argentina está siguiendo este modelo, y por lo tanto pensamos que la próxima vez que el mercado ataque los máximos de 900 dólares será para superarlos y para confirmar una aceleración del mercado alcista que los años 2011, 2012 y 2013 nos lleve a los objetivos de 2.500-3.000 dólares que venimos proyectando.
En este año eleccionario tenemos aún la incertidumbre de los candidatos; la Presidente, con alta imagen positiva, hasta el momento no ha confirmado su candidatura y el panorama no es claro de quiénes serán candidatos en la oposición, es por ello que muchos analistas dicen que es prudente esperar después del resultado eleccionario para cualquier inversión bursátil, sin embargo la Bolsa es anticipación y todos los años que el país votó una presidencial la Bolsa terminó subiendo, pasó en 1983/89/95/99/03 y también en 2007, creemos que se repetirá, este año debería ser bueno para la Bolsa, independientemente de los protagonistas y de los resultados de la misma; creo que esto será una gran prueba para nuestro modelo, que considera que el paso de la depresión a la euforia hace que la psicología de los inversores absorba malas noticias cualquiera sean, y tome las buenas para continuar subiendo.
Si vemos que actualmente la Bolsa está con saldo negativo de un 7%, creemos que el potencial para 2011 debe ser muy importante hacia delante, y que los ajustes como los observados en los últimos días o semanas luego serán seguidos por nuevos e importantes avances.
Lo importante de los ciclos que son deterministas es que según nuestro análisis desde 2002 estamos en un ciclo positivo para la Argentina que recién hará techo entre 2013 y 2015; ojalá pudiera durar más, pero creemos que dentro de este contexto el mercado argentino y la Bolsa deben tener buenos años en 2011, 2012 y 2013 como parte de esta parte positiva del ciclo, y lo más importante es que esto será independiente del próximo presidente o presidenta que elija democráticamente nuestro país.
Nuestro modelo se pondrá a prueba con todos estos eventos internos, y con respecto a los externos ya hemos mencionado en nuestro libro el poder de los mercados: como importantes calificadores rebajan y rebajan calificación y cambian su visión de positiva a negativa cerca de los pisos de los mercados, y que la afectación negativa de estas rebajas o cambios de visión son consecuencia de una realidad ya asumida por los mercados, y el mercado generalmente sorprende absorbiendo una y otra vez las mismas.
En octubre/08 importantes calificadores justo en el piso de la Argentina rebajaron la calificación del país y prometían seguir haciéndolo justo en el piso del mercado, por lo tanto la generalizada baja de calificación en Europa de este año 2011, Grecia, Irlanda, Portugal, España y ahora la perspectiva de una calificadora cambiando a negativa para EE.UU. producen ruidos, caídas que no deberían alterar las tendencias alcistas previas, sólo brindar ajustes que serán íntegramente recuperados en las próximas semanas, pero del mercado norteamericano nos ocuparemos en futuros artículos.
Volviendo a la Argentina, el ciclo alcista está intacto, los techos de enero de 922 dólares y de 3.700 han generado un ajuste que puede haber terminado en los mínimos ya vistos de 3.167 y de 870 o en niveles marginalmente debajo de los mismos, y luego serán seguidos por un nuevo y esta vez decisivo ataque de los máximos de la década del 90. El próximo ataque debe ser el bueno, como ocurriera en Perú y en México, sólo debemos armarnos de paciencia, creemos que será en el año 2011. México y Perú demoraron entre 4 y 6 meses luego del primer ataque fallido para realizar el exitoso segundo ataque, estamos en precios y en tiempos razonables para que el mercado argentino se prepare en los próximos meses a hacerlo, creemos que será en 2011 a pesar de todas las incertidumbres. Veremos...


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