- ámbito
- Edición Impresa
La caída del TPP ayudará a China a ampliar su influencia
Para que empezara a regir, el pacto debía ser aprobado por los legislativos de países que representen el 85% de la economía del bloque. Sin Estados Unidos, eso será imposible.
PESADILLA. El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ayer en el Parlamento en Tokio. La salida del Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico dejó al país sin una herramienta económica que consideraba indispensable.
Para la entrada en vigor del TPP era necesaria su ratificación parlamentaria por países que representen al menos el 85% de la economía del bloque. Como Estados Unidos da cuenta por sí solo del 60%, su salida es al acta de defunción del proyecto.
Entre las opciones para un acuerdo transpacífico alternativo, Sídney apuntó la posibilidad de sacarlo adelante sin Washington, lo que supondría su reforma y un severo recorte de sus aspiraciones, o de abrir la puerta precisamente a China o a Indonesia.
"Ciertamente existe un potencial para que China se una al TPP", afirmó el primer ministro australiano, quien valoró el compromiso con la apertura de mercados y el libre comercio que el presidente chino, Xi Jinping, mostró en su reciente discurso en Davos.
Además de Estados Unidos, firmaron el TPP Japón, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, México, Nueva Zelanda, Perú, Malasia, Singapur y Vietnam, pero no China. La exclusión de Pekín tenía como objetivo frenar la influencia de la mayor economía asiática entre sus vecinos.
Independientemente de si China ocupa el lugar de Estados Unidos en el TPP, el país tiene sus propios planes. El Área de Libre Comercio de Asia y el Pacífico (FTAAP) que promueve tiene como objetivo reunir a casi todos los países del Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC), pero dejando fuera a Estados Unidos. Pekín también está embarcada en la creación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), en la que tampoco estaría Washington pero sí otros nueve países del sudeste asiático, entre ellos Japón, India, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.
Según analistas, la retirada estadounidense puede colocar ahora a Pekín ante un escenario ideal para proyectar su influencia.
El Gobierno chino no aclaró su postura ante las invitaciones públicas a sumarse al TPP, aunque un centro de estudios vinculado al régimen admitió un posible interés.
"Si se producen nuevas negociaciones sobre el TPP, no creo que haya ningún obstáculo que impida que China se sume", dijo ayer Teng Jianqun, director de Estudios Americanos del Instituto de Estudios Internacionales de China (CIIS), perteneciente a la Cancillería.
Para Tokio, no obstante, invitar a China a la mesa del TPP supondría un elevado riesgo estratégico debido a su peso y a una posible reformulación de las reglas comerciales acorde a sus intereses.
| Agencias EFE, DPA y Reuters, |
y Ámbito Financiero

