22 de julio 2015 - 00:00

La Corte firma (y el mercado festeja)

La Corte Suprema llegó al receso invernal con la acumulación de una serie de fallos de tinte económico y favorables al empresariado. El rechazo a tratar el planteo del fiscal Carlos Gonella contra la operatoria en "contado con liqui" sólo fue la última estación de una sintonía muy especial que el máximo tribunal ha trazado con el mercado.

En este caso la Corte sólo atinó a dejar como válida la disposición de los camaristas en lo penal económico Roberto Hornos y Marcos Gravib-ker. El rechazo al accionar de Gonella confirmó el desempeño errático de un fiscal que (ya procesado por supuesto prevaricato) no parece calcular el alcance de sus acciones. Ni Alejandro Vanoli ni Axel Kicillof emitieron comentario al respecto de la decisión de la Corte que fue fugaz sin siquiera considerar la posibilidad de trasladar el caso a la Procuración y resolverlo a fin de año.

Gestos que en parte tienen que entenderse en una visión retrospectiva porque aún hoy, a semanas de que entre en vigencia el Código Civil y Comercial que Ricardo Lorenzetti redactó, los hombres de negocios mantienen reparos en materia de cumplimiento de obligaciones y del incremento en la carga de las responsabilidades.

Los fallos de la Corte y la buena predisposición del justice de dialogar y reunirse en diferentes escenarios del empresariado confirman un ánimo compensatorio que por momentos irrita al kirchnerismo duro.

Antes de la resolución respecto del "contado con liqui", el máximo tribunal falló a favor de las empresas mineras y contra la provincia de Santa Cruz que quería cobrarles impuestos por el material valioso no extraído (irrisorio). También estableció que los derechos sobre los cotos pesqueros no son permanentes y fustigó la cartelización de la oferta en una causa que afectaba a empresas proveedoras de hospitales.

Los recurrentes fallos de índole tributaria contra la AFIP y el reclamo permanente de que se habiliten tribunales de Defensa de la Competencia terminan de configurar un cuadro de situación que se equilibra con fallos como el que dice que las sentencias de los tribunales extranjeros no tienen vigencia en la jurisdicción argentina (clave por la embestida buitre) y el decisivo fallo a favor de Chevron que era un desafío para Lorenzetti por su vocación de ambientalista.

Esta tendencia tiene su epicentro actual en el tándem que conforman el presidente de la Corte y Juan Carlos Maqueda. En tanto, Elena Highton de Nolasco es más reticente a estas cuestiones, rasgo que quedó evidenciado por ciertas disonancias internas luego de liberar a un matutino de una deuda impositiva.

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