7 de octubre 2016 - 00:00

La corte suprema dejó más complicado a Lula da Silva

Brasilia - El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva será investigado por el Supremo Tribunal Federal de Brasil, que ayer determinó la división en cuatro partes de la principal investigación sobre Petrobras, el mayor escándalo de corrupción de la historia del país.

En total serán investigadas 66 personas vinculadas con tres formaciones: el Partido Progresista (PP); el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del presidente Michel Temer; y el Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Lula.

La investigación del PMDB fue desmembrada en dos núcleos: uno que analizará la actuación del partido en la Cámara de los Diputados y otro que indagará la articulación de algunos de sus políticos en el Senado.

Además de Lula da Silva, quien por primera vez será investigado por el Supremo por supuesta participación en una organización ilícita, la investigación también incluye a importantes líderes del gobernante PMDB, entre ellos el presidente del Senado Renan Calheiros.

El juez Teori Zavascki aceptó la petición realizada por el procurador general de la república, Rodrigo Janot, quien había solicitado la división de la investigación central.

La máxima corte del país indagará a Lula da Silva junto con otras 65 personas por su supuesta participación en la organización criminal que operó en la petrolera estatal.

Lula ya mantiene otros frentes abiertos con la corte suprema, que investiga si tanto él como su sucesora, la exmandataria Dilma Rousseff, intentaron obstruir las investigaciones.

Además, Lula será juzgado por el magistrado Sérgio Moro, quien aceptó las denuncias de la fiscalía por corrupción y lavado de dinero.

Paralelamente, el exmandatario también fue procesado por obstrucción a la Justicia por el supuesto intento de soborno de un implicado en el "petrolão" a cambio de su silencio.

Lula da Silva corre el riesgo de terminar tras las rejas debido a otra decisión de la corte suprema. El STF aprobó por 6 votos a 5 una resolución que autoriza la prisión de un condenado cuando su causa llegue a la segunda instancia, esto es, antes de que exista sentencia firme.

La decisión afecta directamente a Lula, quien, si fuera condenado por Moro, algo que se descuenta que ocurrirá, su caso pasará a la segunda instancia probablemente el año próximo.

Agencias EFE y ANSA