Aunque el desenlace de 2014 es más que previsible en Wall Street y será sin duda un final feliz, el Dow Jones le pondrá hoy emoción a la última sesión del año, pues luchará por reconquistar su barrera psicológica de los 18.000 puntos, que ayer perdió un 0,31% (por segundo día consecutivo) afectada por los bajos precios del petróleo y las tensiones europeas por Grecia. El Dow se quedó a algo menos de 17 puntos de su más reciente conquista, aunque no recuperarlos no empañaría un año que, tras 2013 de récords, ha superado las expectativas y ha mantenido el ritmo creciente. Una vez más, los operadores demostraron su digestión lenta para el impacto del contexto internacional o casi cualquier noticia que no sea estrictamente un indicador económico o una decisión de la Fed, que siempre genera reacciones muy impulsivas. Con un dato positivo de la confianza de los consumidores y una jornada más bien tranquila, los analistas reconocían que no había una especial razón para la caída de las cotizaciones. Esta caída afectó especialmente al sector de las empresas de servicios públicos, que se precipitó un 1,7% y dejó al S&P 500 sin repetir el último récord y al NASDAQ un poco más lejos de su objetivo para 2015: llegar a los niveles de 2000 y poder empezar a computar esos récords que se le han escapado desde el llamado "boom de las puntocom".
A pesar del difícil final de 2014, las acciones europeas parecían encaminadas a cerrar el año cerca de sus máximos posteriores a la crisis financiera, ayudadas por expectativas de los inversores de que el Banco Central Europeo tomará medidas favorables a los mercados para evitar una deflación (hoy operarán algunas Bolsas, menos la germana).
| Agencias EFE, Reuters y AFP |

