La crisis será griega, pero no es para Grecia

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Hablemos un poco de Grecia: a) Todavía no hay un default, así que estrictamente no hace falta un rescate (la deuda total griega es de u$s 303.000 millones y necesita u$s 73.000 millones a corto plazo). b) El Art. 103 del Tratado Europeo prohíbe que el BCE rescate cualquiera de los países miembros (el Art. 122 permite ayudar sólo en caso de desastres naturales o hechos excepcionales más allá del control de los países -el déficit griego del 12,7%, más de cuatro veces mayor al permitido en la UE, no es un hecho fortuito-). c) Hasta que los ciudadanos griegos no entiendan la gravedad de su situación y cambien su comportamiento, cualquier ayuda es dinero tirado al tacho. d) Lo que preocupa a Francia son los bancos franceses que prestaron u$s 75.000 millones a Grecia (particulares y Estado), y a Alemania los bancos alemanes que prestaron u$s 45.000 más un monto desconocido en swaps por default crediticio (seguros contra defalco) emitido por la banca oficial. e) Cualquier contribución en efectivo sería ferozmente rechazada por los contribuyentes alemanes, franceses, etc. f) De lo que más se hablaba ayer era del plan Ouzo (la bebida nacional griega), garantizando la deuda -que tienen los bancos-, pero sin poner efectivo. La idea es que en el peor de los casos sólo una porción de esta garantía se haría efectiva (como durante el tequila) al costo de una leve suba de la tasa de interés alemana, francesa, etc. g) Lo peor que puede ocurrir es que Grecia -y eventualmente otros países- abandone el euro y que la moneda común quede como un experimento fallido (se devaluaría a una nueva zona de equilibrio). En unas horas tendremos más precisiones de parte de la UE pero, por las dudas, no espere demasiado. Ésta se puede decir que fue la actitud del mercado (en particular el del dólar que avanzó un 0,4%) al terminar el Dow retrocediendo el 0,2% a 10.038,38 puntos, con apenas 1.000 millones de papeles negociados en el NYSE. El otro tema de la jornada (esto es, obviando la tormenta de nieve) fue el plan de la Fed para esterilizar el mercado, que pronto comentaremos. Al menos por ahora, el sector financiero, de parabienes.

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