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La galaxia política respalda, pero con alertas y quejas en voz baja
Sergio Massa, Daniel Scioli, Sergio Urribarri y Julio Cobos.
Mauricio Macri, Sergio Massa, Daniel Scioli, Julio Cobos y Hermes Binner, además del hiper-K Sergio Urribarri, surfean la crisis tironeados entre el temor a que se los tilde de probuitres y los alertas y quejas, cruzados por la preocupación, respecto de lo que decidirán en el sprint final Cristina de Kirchner con su equipo económico.
La cuestión central es una: los presidenciables, en particular aquellos que se asumen con chances de suceder a Cristina de Kirchner, saben que la medida que tome el Gobierno en estas horas podría marcar el destino de sus futuras gestiones.
Por eso, más allá de los mensajes públicos que dieron desde el lunes los candidatos y el tono que repitieron ayer en el Congreso los legisladores de cada bloque opositor, circula un clima de preocupación en la cercanía de los dirigentes que se disputan la presidencia en 2015 al ver un escenario complejo.
El rasgo principal, a pesar del gesto de la Casa Rosada de enviar ayer al Congreso al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; al ministro de Economía, Axel Kicillof; y al secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, es que "Cristina va a hacer lo que a ella le sirva, lo que no significa que sea lo que nos sirva a todos", interpretó anoche el asesor de un candidato.
El punto común sobre el que pivotearon todos los candidatos, de Macri a Urribarri, estuvo relacionado a que el Gobierno debe encarar una negociación, lo que implica, a simple vista, el rechazo general a una ruptura como la que en 2001 declaró desde el Congreso Adolfo Rodríguez Saá cuando dictó la cesación de pagos y el país entró en default.
"Cualquier presidente que venga después de Cristina va a ser más moderado y más promercado que Cristina, eso aparecía como un buen dato para la economía, pero con lo de los holdouts la situación cambia", deslizó, refugiado, un dirigente que siguió, cerca de un presidenciable de los que más miden, las horas inquietantes de la mala noticia de la Corte de EE.UU.
En la cercanía de los candidatos peronistas, tanto oficialistas como opositores, y de Macri, los pronósticos están cruzados por la intriga porque admiten carecer de información sobre la determinación que puede tomar la Presidente. Están, además, en alerta por la convocatoria al acto de mañana en Rosario, que, como contó ayer este diario, se perfila con un discurso efusivo y épico (ver aparte).
El otro punto sobre el que hay coincidencia, además de unificar postura interna -con el antecedente del viaje que encaró la semana pasada Julián Domínguez junto con legisladores de distintos partidos- y avanzar hacia una negociación cuyos términos pocos se animan a predecir, está referido al impacto sobre el futuro cercano. El acuerdo con el Club de París, la reestructuración del INDEC, los acuerdos en el CIADI y con Repsol se orientaban en la dirección de normalizar la relación con el mundo, pero el fallo parece poner en riesgo ese proceso porque cualquier acción tendría efectos sobre los puntos encaminados.


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