16 de abril 2012 - 00:00

La garra del Tigre

Diego Morales y su festejo loco. Tigre le ganó a Boca y sueña con quedarse en Primera. Boca sigue puntero, pero ahora comparte la posición con Newell’s.
Diego Morales y su festejo loco. Tigre le ganó a Boca y sueña con quedarse en Primera. Boca sigue puntero, pero ahora comparte la posición con Newell’s.
Boca venía en la cresta de la ola, después de su triunfo en Brasil ante Fluminense; y Tigre, en caída libre, con tres derrotas consecutivas, y Arruabarrena que pensaba si seguía o renunciaba. Pero el fútbol es así, porque Tigre le ganó a Boca en una gran actuación y le sacó un invicto de más de un año como visitante.

Boca sintió mucho la ausencia de un enganche, con Riquelme lesionado y Chávez suspendido, Falcioni apeló a un 4-4-2, con Pablo Mouche de volante por izquierda, en una posición que nunca entendió.

Tigre presionó mucho en la mitad de la cancha, con Diego Castaño como figura, y buscó el ataque con la habilidad de Diego Morales y Román Martínez y con Luna y Maggiolo por todo el frente de ataque.

En un partido cerrado, se abrió con una pelota parada. Tiro libre delante de la medialuna del área, que Diego Morales colgó de un ángulo, dejando parado a Orión.

Con el resultado a favor, Tigre empezó a marcar diferencias futbolísticas y Boca chocó y luchó tratando de buscar el empate con centros. Con esa arma lo consiguió, cuando Insaurralde (hasta allí, el más firme de Boca) recogió un rebote y la metió.

Tigre no se dio por vencido y fue su mayor virtud, porque sin cambiar ataque por ataque buscó el triunfo con sus armas y lo consiguió con otra pelota parada y con la ayuda de Schiavi, que al intentar que no cabecee Echeverría la metió en contra.

Boca no jugó bien y perdió, así de simple. Para Tigre fue épico, porque le devolvió la esperanza de mantener la categoría.