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La Justicia abre otra batalla
María José Sarmiento
Hasta allí un dato que puede parecer conocido, el problema es el origen. «El que avisa no traiciona», es la nueva frase que prima en juzgados que hasta no hace mucho eran permeables a las necesidades de la Casa Rosada. Ahora, la relación sólo alcanza para avisarles a los operadores del Gobierno -los que aparecen públicamente por estos días ya que otros del área judicial como Carlos Kunkel no registraron en los medios- que alguna mala noticia está por llegar.
Ese esquema jugó no sólo para que las juezas de la Cámara advirtieran sobre la imposibilidad de dar el visto bueno completo a los DNU de la polémica, sino también para respaldar a la jueza María José Sarmiento que, antes de emitir su decisión «ordinarizando» el proceso y complicando así al Gobierno, también habría tenido alguna conversación con instancias superiores de su fuero.
Así, tiene explicación el gesto presidencial de pagar el costo político de reconocer de hecho el error del DNU 18/2010, que intentó remover a Martín Redrado, y pasar el mal rato de enviarle la carta a Cobos de convocatoria de la Bicameral.
Como sea, las novedades no son buenas para el Gobierno. El fallo conocido el viernes pasado no es otra cosa que una muestra más de la debilidad que enfrenta el Gobierno en su relación con la Justicia. Otro indicador de los cambios que se están viviendo en los estrados judiciales es la bronca creciente que existe con un área que hasta ahora parecía inviolable: la máquina que sortea las causas ni bien ingresan las denuncias o presentaciones entre los distintos jueces de cada fuero.
El tope de esas protestas se habría dado el día que ingresó a la Justicia la denuncia del Gobierno contra Martín Redrado. Esa causa recayó en el juzgado de Norberto Oyarbide, pero algunos federales juran que el resultado del sorteo se conocía de antemano. Para ellos es un problema: una causa que involucra a los Kirchner o a un funcionario en muchos casos es un problema, pero siempre es una garantía de poder para el magistrado que la recibe. De ahí que sea un mal indicador para ellos que se los deje afuera del sorteo.


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