12 de julio 2011 - 00:00

La madre de todas las batallas: España

La madre de todas las batallas: España
Ayer, luego del cierre de las operaciones, Alcoa arrancó la temporada de balances anunciando que en el último trimestre había tenido ingresos por u$s 6.590 millones, con lo cual superaba de manera clara los u$s 6.310 millones que estimaban en promedio los analistas. Tradicionalmente, esto significaría que el papel ganase terreno en el mercado after hours, sobre todo luego de haber estado durante la rueda entre los cuatro papeles estrellados (cedió un 2,87%; lo peor le tocó al JP Morgan, Hewlett Packard y el Bank of America, que perdieron entre un 3% y un 4%), pero es claro que la tradición ayer no funcionó y las acciones de la mayor fabricante de aluminio de los EE.UU. siguieron cediendo terreno luego de sonar la campana final. Podríamos achacar lo ocurrido a la apreciación de la empresa sobre los problemas que le significan la suba del costo de la energía y de sus materias primas, pero cuando vemos que el precio del barril de crudo cedió ayer un 1,22%, a u$s 95,13 (en promedio, el precio de commodities ha descendido un 8,57% en los últimos tres meses), preferimos no extendernos demasiado sobre el tema y presentar lo ocurrido con Alcoa como un signo de los que fue la sesión. Obviamente, no fue una buena jornada y la sensación que quedó es que resultó mejor reflejo el 1,81% que perdió el S&P 500 que el 1,2% que desanduvo el Dow al cerrar en 12.505,76 puntos. En nuestro comentario sobre la rueda del viernes alertábamos que la semana venía complicada y que había que seguir lo que ocurría con Italia. En este momento, la información oficial es algo más clara y la reacción del mercado también, lo que explicaría por qué el oro ha venido creciendo sin prisa, pero sin pausa y por qué ayer trepó un 0,91 por ciento, a u$s 1.555,2 por onza. Sin negar la gravedad de la crisis italiana, insistimos en que la madre de todas las batallas se daría en España (ojalá nos equivoquemos).

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