Todos abrazan a Desábato, autor del gol que le dio el triunfo a Estudiantes frente a Defensor Sporting. La semana próxima se jugará el desquite en La Plata.
Montevideo - La mística está intacta. Estudiantes demostró cómo se deben plantear los partidos de visitante en la Copa Libertadores y obtuvo un triunfo ante Defensor Sporting que lo acerca, y mucho, a las semifinales del torneo.
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Desde la madurez de Verón para manejar los tiempos, pasando por la eficiencia de Braña para robar cada balón que pasó por su zona de influencia, Estudiantes fue elaborando una victoria ante un equipo uruguayo que dio batalla hasta el final, pero no pudo con la seguridad defensiva de los platenses y la prestancia de Andújar, para descolgar uno y mil centros. No es casualidad que en la Copa lleve 546 minutos su valla invicta (toda la era Sabella), desde que Leider Preciado le metió el gol para Deportivo Quito el 10 de marzo, hace más de dos meses.
Esta generación de jugadores demostró que tiene muy claras las ideas y que como aquella que hace 39 años ganaba su tercera copa consecutiva, tiene hambre de gloria y estirpe de copero. Por eso llevó a Uruguay más de 10 mil hinchas que abarrotaron Buquebus y le pusieron un poco de color a la tarde montevideana, recorriendo la Avenida 18 de Julio.
En cuanto al fútbol, Estudiantes salió a buscar a Defensor y lo encontró muy pronto, con una de las especialidades de la casa: tiro libre en forma de centro de Verón y cabezazo del Chavo Desábato que Martín Silva no pudo contener. Hasta ese momento (12 minutos) todo era del equipo platense que había tenido dos situaciones claras para abrir el marcador que el arquero uruguayo impidió.
Después vinieron las expulsiones de Curbelo y Angeleri y Estudiantes retrasó sus líneas, cuidando la pelota. Defensor buscó el empate con más ahínco que ideas y chocó contra una defensa inexpugnable. Por eso se quedó con las manos vacías.
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