22 de diciembre 2008 - 00:00

La Navidad es fiesta, pero mejor, enseñanza

La Navidad es fiesta, pero mejor, enseñanza
Si algo fue una sorpresa durante la semana, es el desplome del petróleo que el viernes quedó en u$s 33,87 por barril. Lo irónico es que esto tiene que ver con los recortes a la producción que anunció la OPEP (más otros por venir), la esperanza en una pronta recuperación económica y un eventual desplome del dólar. Así los especuladores acaparan "físico" que se paga "spot" y venden contratos a futuro para cubrir estas posiciones. En el otro extremo (no fue sorpresa) tenemos el desplome de los bonos del Tesoro a niveles sin precedentes, como parte de la política antirrecesiva de la Fed. Esto está generando cierto temor a que los treasuries (en especial a largo plazo) hayan entrado en una burbuja, que explotaría si la eventual expansión/devaluación se sale de madre. Del rescate a Chrysler y GM preferimos ni hablar (a pesar de la suba del viernes) ya que falta ver la respuesta de los jerarcas de automotrices y gremiales. El juego entre todos estos elementos y su derivación sobre los papeles financieros (3% abajo) y de materias básicas fue lo que básicamente determinó el 0,6% que cedió el Dow (los otros grandes índices quedaron ganadores) en una semana en la cual la última jornada aportó (a pesar del cuádruple vencimiento de derivativos y el incremento de lo operado) apenas una merma del 0,3% que llevó el Industrial a quedar en 8.579,11 puntos. Ya cerca de Navidad, es bueno recordar que no es el "cuánto" sino el "cómo" lo que importa.

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