10 de octubre 2011 - 00:00

La Niña requiere tomar recaudos

Si no se toman medidas para administrar el agua, los expertos estiman que los productores verán perjudicada su cosecha, por la falta de lluvias que genera el fenómeno climático La Niña.
Si no se toman medidas para administrar el agua, los expertos estiman que los productores verán perjudicada su cosecha, por la falta de lluvias que genera el fenómeno climático La Niña.
La campaña agrícola 2011-2012 transcurre en un año signado por el fenómeno meteorológico La Niña, que se va a ensañar con los productores que no administren bien el recurso agua ya que habrá períodos de sequía generalizada.

«Es un año que va a premiar a los que trabajen bien y castigar a los productores que se desempeñen mal», sostiene el experto en agroclima Eduardo Sierra. Y agregó: «El productor tiene que tomar medidas y economizar agua a través del combate a las malezas».

La semana pasada el área agrícola nacional recibió lluvias en zonas severamente afectadas por la falta de agua.

Para Stella Carballo, del Instituto de Agua y Clima del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Castelar, «desde julio lentamente se fue profundizando el enfriamiento del Océano Pacífico, y ya llegó al medio grado por debajo de lo normal. Por lo tanto tenemos una Niña fuerte», expresó.

La especialista reconoció que «la mitad oeste de Córdoba es lo peor que tenemos en estos momentos en el país». El Gobierno declaró la emergencia agropecuaria por sequía en varios departamentos de la provincia mediterránea y hay pueblos donde el agua potable tiene que ser provista a los habitantes.

En rigor, ha estado afectada la zona semiárida central, parte del oeste de Buenos Aires, con el sudoeste bonaerense, norte de La Pampa y mitad del oeste y sur de Córdoba. Esas zonas en el otoño tuvieron pocas lluvias, después hubo ausencia de precipitaciones, con muy fuerte impacto en el trigo.

«La situación se agravó porque no había humedad en el horizonte superior del suelo que permitiera implantar los cultivos», afirmó Carballo, quien admitió que se aguardaban las últimas lluvias para recomponer los trigos y permitir la siembra de verano. Esta Niña, para Carballo, es similar a la del año pasado, fuerte pero atenuada por la combinación de otros factores.

«Podrían ocurrir este año anomalías costeras en el Océano Atlántico que favorezcan el ingreso de humedad», lo que morigera la tendencia a lluvias inferiores a lo normal. Las últimas precipitaciones trajeron alivio a casi todas las zonas productivas del país, pero los especialistas recomiendan no descuidarse.

«No sólo en los últimos meses las precipitaciones fueron escasas en general, sino que en algunas regiones como Córdoba principalmente, La Pampa y noroeste de Buenos Aires se arrastra un déficit de agua en el suelo desde el último verano», indicó Pablo Mercuri, director de Clima y Agua del INTA.

Las lluvias continuarán irregulares en la distribución espacial y temporal, «caracterizándose por la alta variabilidad», sostienen los técnicos. La falta de humedad adecuada en el perfil del suelo ha generado demoras en la siembra, estado que puede afectar a los cultivos de maíz y soja.

«Debido a esta situación, muchos productores especulan con las últimas lluvias y se volcaron a realizar siembras de maíz tardías o de segunda», expresó Fernando Mousegne, especialista en manejo de cultivos del INTA San Antonio de Areco (Buenos Aires).

Debido a que la tendencia más probable es el posible déficit en las lluvias durante este trimestre, Mercuri hizo hincapié en la implementación de «prácticas agronómicas para optimizar el uso del agua».

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