6 de octubre 2015 - 00:00

La OCDE propuso plan para limitar evasión de las multinacionales

 París - La OCDE presentó ayer un plan para eliminar vacíos jurídicos que permiten a las multinacionales evitar impuestos en los países donde operan y privan a los Estados de por lo menos u$s 100.000 millones al año. La iniciativa surge tras años de polémicas sobre los tributos ínfimos que pagan empresas como McDonald's, Starbuck's o Google, aprovechando brechas legales y argucias contables, además de la transferencia lisa y llana de fondos a paraísos fiscales.

El plan de quince puntos debe ser aprobado esta semana en Lima por los ministros de Finanzas y a fin de año por los jefes de Estado del G-20 de potencias industrializadas y emergentes.

La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), una entidad de países mayoritariamente industrializados, con sede en París, presentó las propuestas como la "primera reforma de las normas fiscales internacionales en casi un siglo".

Diversas ONG consideran sin embargo que las nuevas normativas no cierran todas las brechas y lamentan que se hayan elaborado sin la participación de los países en desarrollo.

"Se terminó el recreo" de las multinacionales, dijo el director del Centro de Políticas Fiscales y Administración de la OCDE, Pascal Saint-Amans. Según el funcionario, el bache fiscal ocasiona a los erarios una pérdida recaudatoria de u$s 100.000 millones a u$s 240.000 millones al año, o de un 4% a un 10% de los impuestos corporativos, en una evaluación "sumamente conservadora", según Saint-Amans.

Entre las propuestas de la OCDE figura la limitación de las deducciones sobre intereses, la regulación de nichos fiscales para las patentes y el intercambio de informaciones sobre las normas fiscales vigentes por sector en cada país. Las multinacionales con un volumen de negocios de al menos 750.000 millones de euros (u$s 842.000 millones) estarán obligadas a detallar sus actividades en cada país y las administraciones fiscales compartirán esas informaciones. El año próximo se redactará además un tratado multilateral para evitar las renegociaciones de convenciones bilaterales.

Las nuevas normas evitan sin embargo encarrilar con medidas específicas al sector de la economía digital, sumamente sensible en Estados Unidos pese a hallarse en primera línea en materia de optimización. El plan, denominado BEPS (contra la erosión de la base imponible y la transferencia de beneficios, por sus siglas en inglés), prevé asimismo una vigilancia de procederes entre los Estados e invita a los países en desarrollo a sumarse a su aplicación.

Ese control colectivo ya existe en lo que concierne al intercambio de informaciones fiscales sobre particulares y sobre esa base se confeccionaron las listas "negras" o "grises" de paraísos fiscales. Pero en lo que se refiere a las empresas la cuestión será más compleja, admitió Saint-Amans. Subrayó que en adelante existirán numerosos "radares" para detectar cualquier maniobra financiera.

Agencia AFP

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