El paro del servicio de subterráneos que ayer complicó a la Capital Federal estuvo ayer a punto de prorrogarse durante otro día más, aunque finalmente los rebeldes desistieron de ese intento. El delegado de la Línea C, Néstor Segovia, le echó la culpa a Metrovías por esa posibilidad: «La medida estaba pensada hasta las cinco de la mañana del miércoles (hoy), pero los telegramas enviados por la empresa intimándonos a volver a nuestro lugares de trabajo produjo mucha bronca en los compañeros que quieren seguir con el paro», dijo.
Y aunque negó que hubiera huelguistas trabando las vías, la empresa denunció que los sindicalistas habían apelado una vez más a esa modalidad para frenar los trenes.
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