Durante una audiencia ante la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Alexander calificó de "falsas" las informaciones aparecidas recientemente en la prensa europea sobre el espionaje realizado por su agencia a millones de llamadas telefónicas de ciudadanos del Viejo Continente y consideró que "ni los periodistas ni la persona que robó esa información clasificada (Edward Snowden) saben lo que tienen adelante".
"Para ser perfectamente claro: no es información sobre ciudadanos europeos. Se trata de información que nosotros y nuestros aliados de la OTAN hemos obtenido conjuntamente para la protección de nuestros países y en apoyo de nuestras operaciones militares", aseguró.
El director de la NSA desmintió así las informaciones publicadas por los diarios Le Monde, de Francia, y El Mundo, de España, y confirmó indirectamente lo publicado por The Wall Street Journal que, citando a funcionarios estadounidenses, indicó que ese espionaje fue realizado por los servicios de inteligencia de esos países, que compartieron después los datos con EE.UU.
En una alocución sumamente emocional en momentos en que los congresistas en Washington exigen conocer los alcances reales de los programas de espionaje tras las críticas por el seguimiento a las comunicaciones de gobernantes aliados, Alexander calificó las actividades de sus espías como un instrumento importante en la lucha contra el terrorismo. "Es un privilegio y un honor para el país saber que se pudieron evitar incidentes (terroristas) en Europa", recalcó.
El desfile de autoridades de inteligencia en el Congreso responde al escándalo nacional e internacional desatado por las actividades de la NSA, cada vez más consideradas como desmedidas.
Ayer, también tuvo que dar explicaciones el director Nacional de Inteligencia, James Clapper, quien sostuvo que el monitoreo no es indiscriminado y que en el exterior sólo se espía para "proteger la seguridad".
El funcionario aseguró que "los europeos espían a los líderes de Estados Unidos y a los servicios de inteligencia". "Me recuerda a ´Casablanca´, cuando el comisario cierra el local de Humphrey Bogart diciendo: 'Aquí hay juego ilegal...', mientras se mete el dinero en el bolsillo", afirmó, insistiendo en que todo el mundo sabía lo que pasaba.
El intento legislativo de poner bajo control las actividades de la NSA en el extranjero se dio justo cuando la Unión Europea volvió a amenazar con congelar las negociaciones para un tratado de libre comercio bilateral, y cuando trascendieron casos de espionaje de Grecia y Rusia.
De acuerdo con la prensa italiana, el Kremlin espió a los líderes que participaron de la última cumbre del G20 en San Petersburgo, lo que fue desmentido por las autoridades rusas. Mientras que el exministro de Relaciones Exteriores griego, Theodoros Pángalos, reconoció que su país escuchó a diplomáticos estadounidenses en Atenas y Ankara.
| Agencias AFP, Reuters, EFE, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero |


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