11 de noviembre 2009 - 00:00

La UTA duda y también presiona al Gobierno

Mientras el Gobierno parece proteger a sus socios de la CGT frenando el reconocimiento gremial a los trabajadores rebeldes de los subtes, desde la UTA, aliada de Hugo Moyano, partieron ayer advertencias hacia el Ministerio de Trabajo, creyendo quizás que Carlos Tomada terminará aceptando la exigencia de los huelguistas.

El titular de la Unión Tranviarios Automotor, Roberto Fernández, en medio del paro salió a reclamar la intervención del ministerio «para garantizar el derecho de trabajar».

«La ultraizquierda está utilizando este conflicto de inscripción gremial en subterráneos para generar caos y pone en peligro con sus actitudes la vigencia de la democracia», dijo Fernández.

«Si el Gobierno no pone atención en todo esto que está ocurriendo, peligra la democracia porque hoy se han realizado atentados contra las instalaciones de subterráneos que utilizan los usuarios y eso está filmado», continuó.

Es una curiosa presión cuando el conflicto que ayer generó un caos en la vida de millones de porteños se generó precisamente porque el Gobierno de Cristina de Kirchner sigue siendo fiel a la CGT oficial y se niega a reconocer a quienes quieren escindirse de UTA.

De ahí que el gremio oficialista hasta le recordó a Tomada la legislación sindical: «La pretensión de inscripción no puede ser leída como una interna gremial, porque esa pretensión es falsa por no respetar el sistema sindical y su marco regulatorio», le dijo Fernández.

Dejá tu comentario