16 de agosto 2016 - 00:00

La vida mirada a través de la cámara de Julie Bergadá

En el marco del Festival de la Luz, la exposición alberga 86 obras, la mayoría de las cuales se exhibe por primera vez y entre las que predomina el paisaje.

“Tren a Venecia”. La enigmática y a la vez reveladora foto elegida para divulgar la muestra de Julie Bergadá.
“Tren a Venecia”. La enigmática y a la vez reveladora foto elegida para divulgar la muestra de Julie Bergadá.
Con una muestra homenaje a la fotógrafa Julie Bergadá, el Museo Nacional de Arte Decorativo se plegó a las muestras de los Encuentros Abiertos y el Festival de la Luz. Entre las 86 imágenes mayormente inéditas y seleccionadas por la curadora María Pimentel, predomina el paisaje. No obstante, para divulgar la exposición eligieron la foto de un personaje, una mujer con el rostro oculto por un diario abierto de par en par. La escena transcurre en un tren y si bien la fotografía es una imagen fija, genera la ilusión de movimiento.

El espectador juega un papel fundamental: comparte el asiento con el autor de la toma, frente al sujeto representado que despierta su interés con el gesto familiar y cotidiano de leer el diario. No obstante, detrás de esa barrera de papel, tan frágil como infranqueable, el personaje se vuelve inaccesible, tan cercano como distante.

Llama la atención la fortaleza de esa mano ajada que asoma de un saco de piel de zorro. La imagen está cargada de información. La mujer tiene dos anillos, uno con pequeños diamantes, su piel dorada demuestra vitalidad y las uñas pintadas de un suave color rosa no sólo rompen con la atmósfera blanquecina de la escena y del paisaje helado que se divisa por la ventana, quiebran también gran parte del enigma. Los datos resultan reveladores, hablan de cierta condición social e invitan a adivinar la psicología del personaje. Sin duda, a la dueña de esa mano enérgica no le interesa el anuncio publicitario escrito en italiano de un producto para la celulitis que el espectador puede ver en el diario junto al cuerpo de la modelo que mide el contorno de sus glúteos. La foto se llama "Tren a Venecia".

Sandra Mihanovich y Celeste Carballo aparecen retratadas frente a un bafle profesional. Ambas tienen los pelos largos y enrulados, sus jeans y sus camisas blancas e inmaculadas, y ambas posan con un gesto amable de infinita confianza. Esa misma confianza que al parecer inspiró Bergadá le permite a Gino Bogani ensayar una pirueta frente a la pintura de una escena galante. Hay fotografías memorables de personajes simpáticos, como la del perro dálmata "Sir Charles". Erguido como un pasajero elegante, el perro ocupa el asiento trasero de un auto de lujo. La foto es elocuente, nada cuesta imaginar al chofer abriéndole la puerta con cortesía.

En la muestra hay una filmación donde Bergadá aparece en acción, atrapando con su cámara la belleza del norte y la del sur, recorriendo con su jeep las salinas y las nieves patagónicas, los ríos, la llanura y la orilla del mar. Se la ve íntegramente cubierta como un beduino para defenderse del rigor del sol, trepada a un árbol o, distendida, en la calma de su luminoso estudio.

Sensible a la belleza urbana, Bergada encuentra el nervio porteño en el Obelisco al atardecer y la poesía en el puente que cruza la avenida Figueroa Alcorta. En la significativa foto del puente tomada durante un día de lluvia, el color azul claro del cielo se confunde con el del brillante asfalto mojado. Un hombre y una mujer de mediana edad caminan bajo sus paraguas, unos pasos más atrás, los siguen dos jóvenes ensimismados en su diálogo, sin preocuparse por la mojadura. La melancolía tiñe la imagen.

Detalles

La fotografía es un eficiente vehículo para ingresar en la vida de la gente y las ciudades. Sara Facio supo destacar en la obra legada por Bergada los "sutiles detalles que despiertan la complicidad del espectador".

En el conjunto no faltan tomas en blanco y negro del folklore criollo, domas, facones, gauchos y unos caballos trotando que, con las crines y sus largas colas al viento, se recortan sobre el horizonte. Pero predomina el uso del color, un color dulce, sin estridencias, hasta en la foto del barrio de La Boca.

Bergadá nació en el año 1952 en Nimes, Francia, y murió en 2014 en Buenos Aires. Cursó estudios en el Foto Club Buenos Aires e inició su carrera en Londres. Allí trabajó, conoció la escena internacional y publicaron sus fotos The Best Magazine (Francia), IBA Magazine (Gran Bretaña), Forza 7 y Gente (Italia).

En 1982 regresó a la Argentina y colaboró con diversos medios gráficos. En 1990 fue cofundadora directora, fotógrafa y periodista de la revista Lugares. A partir de entonces se sucedieron los premios y exhibiciones aquí y en el exterior, y Ediciones Larivière publicó en 2014 su libro "Arroyo Verde & el volcán Puyehue".

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