"Estamos analizando con calma los resultados para continuar, porque esto no significa que se ha perdido la batalla por la paz", declaró Londoño Echeverry, también conocido como "Timochenko", a W radio desde La Habana, sede por casi cuatro años de las negociaciones.
El líder guerrillero declaró que pese a que el "No" se impuso en la votación, las FARC "proyectarán iniciativas" para sacar "adelante este proceso".
Este resultado "nos llena de más entusiasmo, nos compromete mucho más, porque de todas formas hay diversas lecturas y hay que analizarlas para ver en qué hay que rectificar", indicó a la emisora colombiana.
En ese sentido, destacó que las FARC y el Gobierno de Juan Manuel Santos siguen comprometidos en el "mismo objetivo" de resolver un conflicto de 52 años que dejó unos 260.000 muertos, miles de desaparecidos y millones de desplazados.
Santos y "Timochenko" suscribieron el acuerdo de paz el 26 de septiembre en Cartagena de Indias, norte de Colombia, ante decenas de gobernantes y representantes de la comunidad internacional y esperaban una victoria del "Sí para iniciar ayer mismo la implementación del convenio, que básicamente apunta a que los rebeldes dejen las armas y se conviertan en un partido político.
Sin embargo, contra todos los pronósticos, un 50,21% de los colombianos votó en contra frente a un 49,78% que lo hizo a favor del acuerdo, en un proceso que tuvo una abstención de más del 62%.
Con el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) a la cabeza, los opositores cuestionaron, entre otros puntos, que los rebeldes no paguen un mínimo de cárcel por delitos atroces. El pacto que fue rechazado en las urnas preveía penas alternativas de reclusión para quienes confesaran su responsabilidad, y condenas de 8 a 20 años de prisión para quienes no lo hicieran y fueran hallados culpables por un tribunal especial.
Además, causó resistencia el hecho de que los guerrilleros desmovilizados puedan ser elegidos para cargos públicos y que cuenten por dos legislaturas consecutivas con un piso grantizado de cinco bancas en cada una de las cámaras del Congreso.
Tras la derrota, Santos anunció que convocaría a "todas las fuerzas políticas, para escucharlas, abrir espacios de diálogo y determinar el camino a seguir".
Por su lado, "Timochenko" consideró que el plebiscito se vio influenciado por una "polarización promovida casi de manera artificial" y que los rebeldes analizarán cómo incluir en la "batalla por la paz" a ese "más de 60%" de colombianos que no acudió a las urnas.
En esa línea, las FARC mantendrán el alto al fuego "definitivo" anunciado el 29 de agosto, añadió "Timochenko".
A fin de poner en marcha un replanteo del acuerdo, Santos, convocó ayer a la Casa de Nariño (Presidencia) a los voceros de los partidos oficialistas. El partido derechista Centro Democrático, liderado por Uribe y promotor del "No", dijo estar dispuesto a un encuentro con voceros del ejecutivo, pero aún no fue convocado.
La reunión de ayer fue el primer paso para lo que se ha dado en llamar "pacto nacional", una suerte de conciliación entre quienes respaldan el acuerdo de paz con las FARC caído y sus críticos, que piden reformarlo.
Humberto de la Calle, jefe del equipo que negoció la paz en nombre del Gobierno, presentó ayer su renuncia. "He venido a decirle al presidente que pongo a su disposición mi cargo de jefe de la Delegación, porque no seré obstáculo para lo que sigue. Pero repito que continuaré trabajando por la paz sin pausa en el lugar donde yo pueda ser útil", precisó de la Calle. Sin embargo, él, junto al alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, y otros de los negociadores se preparaban para viajar a La Habana para informar sobre los últimos acontecimientos a los jefes de las FARC.
| Agencias AFP, DPA, EFE y ANSA |

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