Las rarezas de la primaria: siete episodios particulares

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El ruido grande quedó atrás. El trazo grueso, con los números globales de la provincia, fueron desmenuzados. Pero quedan, para la observación microscópica, puntual, una serie de datos particulares, en algunos casos atípicos, para leer sobre el resultado del domingo.

¿Por qué un intendente massista, mientras sus vecinos ganaron con comodidad, se impuso por apenas unos pocos puntos? ¿Qué ocurrió que fue tan imponente la diferencia entre los votos que obtuvo Sergio Massa respecto de sus candidatos provinciales?

¿Qué determinó que alcaldes del FpV triunfen con holgura y sus vecinos pierdan o ganen por algunas décimas? ¿Qué ocurrió con las colectoras K?

Esos interrogantes -que no son todos los que dejó la elección- se pueden sintetizar en siete episodios.

1. BLANCURAS. Una de las curiosidades electorales fue que mientras no hubo corte de boletas entre Martín Insaurralde y los candidatos provinciales del FpV, fue muy notable ese fenómeno en la boleta de Sergio Massa, que en el total provincial obtuvo 260 mil votos más que sus boletas seccionales. Ese fenómeno tiene un correlato que es, también, particular: mientras en el tramo diputados nacionales hubo 397.825 votos en blanco, lo que representa un 4,58% de los votos afirmativos, en el rango legisladores provinciales, sumando las ocho secciones, la cifra prácticamente se duplicó y creció a 766.282 votos, es decir, el 8,83% de los válidos.

2. FIERROS. San Martín, el segundo distrito con más votos de la Primera Sección electoral, fue uno de los territorios que más sintió el kirchnerismo, tras la decisión de Gabriel Katopodis de mantenerse junto a Sergio Massa. Se convirtió, por eso, también movido por la sed de venganza, en uno de los territorios donde más explícita fue la presencia del Gobierno nacional y provincial. De Daniel Scioli a Juan Manuel Abal Medina, más la ministra Cristina Álvarez Rodríguez y el operador José López, entre muchos otros, se enfocaron en la batalla de San Martín. Pero el domingo, Katopodis festejó un triunfo sólido con más de 22 puntos de diferencia sobre el FpV, además de quedarse con la exclusividad del sello FR porque en el cierre massista desplazó al sector de Graciela Camaño, jefa de fiscales del dispositivo montado por el tigrense.

3. FAMILIAS. En las antípodas de San Martín estuvo Hurlingham, territorio dominado por Luis Acuña, también mudado al massismo, que además puso a su mujer, la juandominguista Azucena Ehcosor, en la boleta de diputados nacionales. Pero el esquema que montó enfrente Juan Zabaleta le generó inconvenientes: aunque la lista de Massa le ganó por más de 10 puntos a la de Insaurralde, en el tramo local la boleta del FpV estuvo a sólo 8 puntos de la de Acuña que encabezó, justamente, el hijo del intendente.

4. SUREÑO. Darío Giustozzi se convirtió en la principal figura del massismo en el conurbano sur por ser el único intendente de la Tercera Sección que se integró al dispositivo de Massa y, además, por venir con el antecedente de haber sido de los alcaldes más votados de la provincia en 2011. Sin embargo, el domingo su performance fue difusa: la boleta del FpV que encabezó Mariano Cascallares, funcionario de Daniel Scioli, empujó en el distrito y quedó a diez puntos de la que llevó al hermano de Giustozzi. En tanto, en la tira de diputados, la diferencia fue de 40,8 a 30,4, una cifra más acotada de los 25 o 30 puntos que anuncian antes de la votación.

5. ISLA. Mientras sus vecinos perdieron o ganaron por poco, hubo un distrito de la Quinta Sección electoral, en el que el Frente para la Victoria se impuso con comodidad: en Mar Chiquita, territorio de Jorge Paredi, la boleta de Insaurralde aventajó por casi 16 puntos a la de Massa, mientras en distritos vecinos la elección fue más ajustada o, incluso, terminó en derrotas del kirchnerismo.

6. COLECTAR. La purificación del modelo electoral, que en su momento Néstor Kirchner no tuvo problemas en modificar según su conveniencia, también fue puesta a prueba. En particular por las colectoras que habilitó la Casa Rosada, una de ellas de Nuevo Encuentro, que sólo inscribió listas en cinco distritos y en todos los del conurbano tuvo resultados que el sabbatellismo consideró "más que aceptables" porque rondaron el 10%. Una lectura tuvo que ver con analizar si fue acertado ir sin "listas" propias.

7. CAMPORISMOS. Oculta en la campaña, salvo por la visibilidad que Juan Cabandié tuvo en Capital Federal, La Cámpora tuvo algunos ensayos electorales. Probó con Florencia Saintout en La Plata y logró un buen resultado, con algo menos del 10%, y la particularidad que quedó a sólo 6 de Gabriel Bruera, la oferta del intendente. Fue, además, sintomático que lo superó en las zonas de la ciudad afectadas por la inundación del 2 de abril pasado. El otro ensayo fue en Mercedes, la capital neocamporista porque de allí es Eduardo "Wado" De Pedro -el candidato fue Juan Urtarroz, hermano de crianza del diputado nacional- contra el massista Carlos Selva, y también consiguió un buen resultado. Quedó a más de 10 puntos en el tramo diputados nacionales, pero se arrimó a sólo 3 puntos en el tramo de concejales. En votos, Insaurralde obtuvo casi 10 mil votos mientras que Ustarroz cosechó 11.300, es decir, un 10% más lo que revela que existió un alto nivel de corte de boletas en contra de Insaurralde.

Pablo Ibáñez

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