Las ventajas de tomar vacaciones cuando termina el verano

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Efímero, el verano ya inició la cuenta regresiva y con su retirada abre el paso a las ofertas turísticas de postemporada. Comienza así una época muy esperada por aquellos que cuidan el bolsillo, pero a la vez no están dispuestos a resignar unas soñadas vacaciones en alguna playa paradisíaca del Caribe o el norte de Brasil.

El premio para el que sabe o puede darse el lujo de esperar incluye tarifas con descuentos que en algunos casos llegan a superar el 30% respecto de los precios que se pagan entre enero y fines de marzo y hasta el 50% en comparación con lo previsto para la siempre muy demandada Semana Santa.

La clave está, justamente, en apuntar a después de la primera semana de abril, es decir, cuando concluye el feriado de Semana Santa el domingo 4 de ese mes. Luego de esa fecha se da una abrupta caída en buena parte de las tarifas para playas de Brasil y el Caribe, los destinos más buscados por los argentinos.

La opción se suma a las conocidas ofertas de último minuto, que suelen florecer a partir de mediados de marzo, con descuentos también muy atractivos. La excepción en esta época, claro, son esos cuatro días de Semana Santa en los cuales los precios se disparan. En suma, abril y mayo se convierten en el oasis de aquellos que pueden elegir la fecha de sus vacaciones y no dependen del rígido calendario escolar.

«No son ofertas de liquidación por falta de venta sino que los hoteles y las líneas aéreas ya desde febrero y marzo comienzan a bajar los precios, reduciendo también el costo de los paquetes», explica Ricardo Guerrero, director general de Tije Travel. En este escenario, la combinación perfecta se da a partir de abril: «Los pasajes ya ingresan en temporada baja desde marzo, pero los hoteles recién lo hacen a partir de que termina Semana Santa», explica Cristina Olmedo, de TTS Viajes.

A su vez, cada año ofrece sus particularidades. En 2010 la industria del turismo está buscando despegar tras la crisis de 2009, marcada por la debacle financiera y el efecto de la epidemia de gripe A. El temor aún está presente en muchos operadores, por lo que comienza a despuntar un más que buen caudal de ofertas para tentar a los viajeros que se hacen esperar.

Destino: ¡playas!

Para los turistas de postemporada no hay el más mínimo lugar para la duda, la búsqueda se orienta exclusivamente hacia paraísos de arena blanca y mar azul, y cuanto más cálida el agua, mejor. El tiempo siempre es el mayor posible, pero en general los paquetes que se compran rondan la semana de duración. También hay diferencias respecto de cada sitio turístico. Por ejemplo, Buzios presenta algunas de las tarifas más bajas, ya que la proximidad abarata el aéreo, pero no se observa tanta diferencia respecto de la temporada alta; Cuba, en tanto, ofrece paquetes con fuertes descuentos, pero sólo entre mayo y julio; y Cancún tendrá ventajas este año, con promociones para despegar al destino del fantasma de la gripe A.

El ranking de consultas en agencias locales incluye en general el Nordeste de Brasil, con predilección por Porto Galinhas, Costa do Sauipe, Praia do Forte, Maceió, Natal y Pipa. Luego también aparece Buzios, aunque por estar más al sur algunos argentinos desconfían -erróneamente- de las condiciones climáticas. Siguiendo hacia el norte, la elección del destino vacacional se dirige hacia el Caribe colombiano, Aruba, Cuba, la Riviera Maya mexicana, Cancún, la venezolana isla Margarita e incluso Miami y Disney. En todos los casos, la búsqueda es la misma: ganar unas semanas más de verano y, de paso, conservar unos cuantos billetes en la cuenta bancaria.

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