Legislatura aprobó las leyes urbanísticas (falta segunda vuelta)

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Con los votos del oficialismo se sancionaron los nuevos Códigos de Edificación y Planeamiento, debate que mantiene suspendidos los permisos de construcción de torres hasta noviembre. Ahora debe convocarse a una audiencia pública.

Para el oficialismo porteño, las nuevas leyes de urbanismo y edificación significarán mejor calidad de vida para los vecinos y menores costos tanto en la construcción como en las expensas, a futuro. Sin embargo, la oposición consideró en general inapropiadas las modificaciones que presentó Horacio Rodríguez Larreta y de las que espera su sanción definitiva antes de la fecha de vencimiento, en noviembre próximo, del decreto que firmó suspendiendo el otorgamiento de permisos de obra hasta tanto se aprueben las nuevas normas.

Con los 34 votos del bloque oficialista Vamos Juntos, que conduce Agustín Forchieri, tal como anticipó este diario, fueron aprobados los proyectos que tampoco los aliados de Cambiemos de la UCR acompañaron, ayer en la Legislatura porteña.

Entre las novedades, se permitirá un mínimo de 21 m² para los departamentos y se quitará la obligación de contar con una vivienda para los encargados de edificios. El límite de altura estará contemplado de acuerdo con los barrios, pero tendrá un máximo de 38 metros para 12 pisos en toda la Ciudad de Buenos Aires, menos en las zonas, como Catalinas, donde su paisaje urbano supera esos topes, por ejemplo, o Puerto Madero que cuenta con normas específicas. La idea central del Código de Planemiento que especifica cómo se planifica la Ciudad es dar más libertades que no estén sujetas a los usos, sino que sintonicen con lo que ya cuentan los barrios. Entre otras restricciones, no habrá más shopping, excepto que ante una solicitud se sancione una ley especial que lo permita.

Forchieri explicó que "el nuevo Código hará de Buenos Aires una ciudad policéntrica, homogénea, integrada. Equilibra el norte y el sur, y es respetuoso de la identidad de los barrios" y que "la mixtura de usos permitirá a sus vecinos trabajar y acceder a los servicios que requieren, sin necesidad de trasladarse grandes distancias".

Desde la bancada Evolución (UCR-Lousteau) los legisladores María Inés Gorbea y Juan José Nosiglia fundamentaron la abstención del bloque considerando que "si bien somos conscientes de que el actual Código está desactualizado, también sabemos que el proyecto actual está lejos de ser el adecuado porque no tiene una visión integral de la ciudad" y remarcaron que "aumentaron los metros cuadrados construidos, pero no la población y sobre un total de 1.400.000 viviendas 340 mil está deshabitadas, en los últimos 9 años la construcción de edificios aumentó 9 veces mayoritariamente en el corredor norte; la mayor parte está subconstruida con la zonas norte y este saturadas".

Por la negativa, votaron, entre otros, los legisladores de la izquierda, el bloque Unidad Ciudadana y el Bloque peronista que conduce María Rosa Muiños. Resultaron 20 votos negativos, 6 abstenciones y 34 positivos con asistencia perfecta en el recinto durante la sesión que condujo Diego Santilli y se extendió por más de cinco horas.

"La propuesta del Poder Ejecutivo promueve la edificación indiscriminada sin un plan integral, ignorando el impacto que puede tener sobre la infraestructura, la identidad y las necesidades de barrios que son residenciales y, en algunos casos, saturados de gente", sostuvo el socialista Roy Cortina, quien también rechazó la propuesta.

Cuando obtenga su sanción definitiva y entre en vigencia la nueva normativa, habrá 6 alturas de edificios permitidas según las zonas que los vecinos podrán conocer inclusive en cada manzana. Según la propuesta, "el 70% de la Ciudad de Buenos Aires tendrá menos de cinco pisos".

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