- ámbito
- Edición Impresa
Libertad para barra brava armado
Otero, de escasa actuación en los hechos pese a que hubo tres muertos, no sólo rechazó el pedido de la fiscalía por presunta «intimidación pública», sino que se declaró «incompetente» para continuar con la causa y la envió a la Justicia Federal.
Capella, vestido con indumentaria de Huracán, fue registrado el pasado 9 de diciembre por las cámaras de televisión cuando apuntaba con un arma que luego ocultó entre sus ropas, durante los incidentes por la toma del predio en Soldati.
Tras ser identificado, presentó un escrito ante el juez, dijo que el arma era sólo una réplica de juguete y que su presencia en el lugar se debía a que un familiar suyo habitante de las torres frente al parque le había requerido ayuda, tras lo cual fue indagado y el juez le dictó la falta de mérito.
«No descubro aquellos signos inequívocos o manifiestos a los que alude el fiscal y que ameritarían, ahora sí, la detención de Capella», dijo en su resolución, al sostener que «no está acreditado que Capella hubiera portado un arma, pues simplemente no existe un solo dato objetivo que, de momento, permita afirmar tal hipótesis».
Añadió que «el conflicto ha sido de tal complejidad social que resulta imposible calificar la conducta de uno u otro grupo como agresores o agredidos» ya que «ambas facciones han agredido y se han defendido al mismo tiempo, y ello es un dato incontrastable que resulta de la realidad de los hechos».
El 9 de diciembre fue asesinado de un balazo en las inmediaciones del Parque Indoamericano un ciudadano boliviano que integraba el grupo de ocupantes, dos días después del crimen de Bernardo Salgueiro y Rosemarie Chura Puña durante el intento de desalojo policial.

