Libertad de Cristina depende más de Pichetto que de Justicia

Edición Impresa

Solo con considerar "inadmisibles" los recursos de apelación de las defensas, la Cámara Federal de Casación Penal dejó vigente el procesamiento contra Cristina de Kirchner por la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, y también mantuvo sin cambios las prisiones preventivas sobre todos los acusados, algunos de ellos en prisión. Sin analizar el fondo de la cuestión por considerar que no se trata de una sentencia firme, los camaristas Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos eludieron tomar una decisión que revierta lo decidido por el juez Claudio Bonadio y corrigió la Cámara Federal. Mientras tanto, comienza a ser discutido el tribunal que deberá encargarse de llevar adelante el juicio oral, dado que la investigación quedó clausurada.

Con este escenario, la expresidente podrá acudir a la Corte Suprema, sin garantía de que trate el asunto en un lapso breve ni que revierta las decisiones de las anteriores instancias. Así, el pedido de desafuero y detención que pende sobre ella, queda en realidad en manos de la bancada mayoritaria del PJ en el Senado conducida por Miguel Ángel Pichetto. El bloque oficialista no cuenta con el número necesario de senadores para impulsarlo y solo podría conseguirlo en caso de que el peronismo mute la postura que explicitó apenas se conoció el pedido de prisión para Cristina. Pichetto sostuvo públicamente que no avalaría un procedimiento para la quita de fueros hasta tanto hubiere una condena firme, argumento que facilitó que Carlos Menem permanezca (reelecto) en la Cámara alta pese a que cuenta con dos condenas que ya recorrieron todo el espinel judicial. Sin embargo, la exmandataria no tuvo éxito cuando debutó en su banca a instó a que se vote a favor o en contra de su desafuero. En el sentido inverso, tampoco hubo alguna señal que deba preocuparla: ni siquiera hubo reunión constitutiva de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que debe ser la que revise el pedido de desafuero solicitado por Bonadio.

Agotadas las instancias judiciales para desgastar la acusación originalmente planteada por el fiscal Alberto Nisman los caminos son el juicio oral, o que la Corte revierta los cargos por encubrimiento agravado, estorbo de un acto funcional y abuso de autoridad. Esta decisión tomada por Casación impacta no solo en la situación de Cristina, sino también la del el excanciller Héctor Timerman, el exsecretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, el dirigente pro-iraní Jorge Khalil, el piquetero Luis D'Elia y el exQuebracho Fernando Esteche. Salvo Timerman que fue excarcelado durante la feria por motivos de salud, el resto se encuentra en prisión. Los procesados sin prisión preventiva son el exsecretario General de la Presidencia Oscar Parrilli, el diputado Andrés Larroque, la exprocuradora del Tesoro Angelina Abbona, el exsecretario de Relaciones Exteriores Eduardo Zuain, y el exsubsecretario de Política Criminal del Ministerio de Justicia Juan Martín Mena. En la misma situación está el espía "inorgánico Ramón "Allan" Bogado.

"Las defensas no han logrado demostrar la existencia de un agravio federal debidamente fundado que habilite la jurisdicción de esta Cámara Federal de Casación Penal", indicaron para cerrar el camino. Sobre las prisiones, los camaristas aseguraron que las defensas no desvirtuaron los motivos por los que la Sala II de la Cámara Federal las había confirmado. Hornos aseguró que podrían analizar si correspondían o no las prisiones, pero que los abogados no aportaron "razones concretas y fundadas".

Gabriel Morini

Dejá tu comentario