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Llegaron al Chaltén andinistas rescatados
Vilches presentaba «una pequeña lesión por congelamiento en unos de sus pies, nada grave», dijo a medios de prensa Eric Nieves, vocero comunal de El Chaltén, donde los deportistas estaban en observación médica en el puesto sanitario, ya que «no es necesaria» su derivación hacia El Calafate, a unos 200 kilómetros.
Los montañistas, rescatados el sábado en una zona a 20 kilómetros al oeste de El Calafate, retomaron ayer junto a 12 brigadistas el descenso por tierra hacia El Chaltén, ya que los fuertes vientos de la mañana impidieron nuevamente la salida de un helicóptero para que los traslade.
Ambos quedaron en observación en el puesto sanitario de la villa cordillerana ubicada al pie del cerro Fitz Roy-Chaltén -de 3.375 metros de altura y una de las cumbres más codiciadas del mundo por su dificultad-, donde la médica Carolina Codó decidirá si mañana los trasladan a El Calafate para una atención de mayor complejidad.
Los deportistas fueron rescatados y conducidos por una patrulla desde el refugio de hielo que habían construido en el glaciar Viedma a un puesto en la zona de La Morena, al día siguiente de la muerte de Corsalini, un turista mexicano de 47 años que los acompañaba.
Corsalini estaba muy entusiasmado con la aventura y poco antes de salir de El Calafate, el viernes 26 de noviembre, subió un mensaje a Twitter: «Caminaré sin descanso unos 130 kilómetros sobre el hielo continental patagónico, estoy contento». El grupo se proponía unir caminando el Paso Marconi con la Estancia Cristina, una travesía sobre la inmensa masa de hielo conformada por glaciares y volcanes.
Lipshitz es un guía de montaña e instructor de esquí muy reconocido en el ambiente, oriundo de Bariloche, quien junto a su esposa Marina montó en El Chaltén -donde residen casi todo el año- la agencia de turismo aventura Mountaineering Patagonia, para guiar este tipo de expediciones y ascensiones. Como ayudante fue Damián Vilches, un peluquero -también de Bariloche- con mucha experiencia en montaña que ya había realizado la expedición por los hielos. Con ellos también iniciaron la expedición el turista mexicano Robert Dutilly, de 75 años, y el otro ayudante argentino, Juan Ignacio Moyano, guía de montaña de gran experiencia en esta travesía. Pero apenas comenzada la caminata, Dutilly y Moyano resolvieron regresar al refugio de Paso Marconi y abandonar el riguroso desafío.
Sus tres compañeros habían avanzado una jornada y decidieron acampar en el Nunatak Viedma, una suerte de isla de rocas donde el martes un fuerte temporal de hielo les voló las carpas y el equipamiento, por lo que quedaron a la intemperie con lo puesto.


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