16 de noviembre 2009 - 00:00

Llegó Obama a China con densa agenda económica y política

Barack Obama arribó ayer a China, la escala más esperada de su primera gira por Oriente. Intentará seducir al régimen de Pekín con promesas de compartir decisiones en temas internacionales clave.
Barack Obama arribó ayer a China, la escala más esperada de su primera gira por Oriente. Intentará seducir al régimen de Pekín con promesas de compartir decisiones en temas internacionales clave.
Pekín - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, arribó anoche a China, donde buscará persuadir al régimen de adecuar el yuan para equilibrar la balanza mundial. El gigante asiático es la tercera etapa de su gira por el continente y la que marcará el éxito o el fracaso de su viaje.

Al cierre de esta edición, Obama había arribado a Shanghai, el centro comercial de China. Allí se reunirá hoy con funcionarios de la ciudad y con un grupo de jóvenes universitarios antes de dirigirse a Pekín. Estos eventos serán la previa de la cumbre que mañana Obama mantendrá con el presidente chino, Hu Jintao.

El mandatario norteamericano afirmó que tocará el sensible tema de los derechos humanos, las a veces tensas relaciones comerciales y el valor de la divisa china, el yuan. La industria estadounidense denuncia que esa moneda provoca desbalances económicos mundiales insostenibles.

En la reunión también tratarán asuntos como los programas nucleares de Corea del Norte e Irán, la guerra en Afganistán, la lucha contra la proliferación, la economía y los recursos energéticos.

Clima

Una atención especial se dedicará a la lucha contra el cambio climático, en momentos en que ambos países son los principales emisores de gases contaminantes del mundo.

Un miembro de la Casa Blanca adelantó que «el presidente hablará de crecimiento sostenible, balanceado, y de las políticas que hacen eso posible», aunque añadió que no esperaban tensiones sobre las últimas disputas comerciales. «Hemos tenido muy buenas reuniones con ellos sobre una variedad de temas. Tenemos una amplia y profunda relación económica con ellos», comentó la fuente.

En una reunión durante el fin de semana de los líderes del Asia-Pacífico (APEC) en Singapur, Hu ignoró los llamados internacionales a su Gobierno para ayudar a manejar esos desbalances aumentando el valor del yuan.

Obama ha tenido cuidado en mimar desde el principio de su mandato sus lazos con las autoridades de esta potencia en expansión, cuya influencia en Asia es cada vez más palpable.

El sábado, el presidente dedicó buena parte de su discurso sobre las relaciones EE.UU.-Asia en Tokio a su política hacia China, cuyo ascenso aseguró que representa una oportunidad y no una amenaza. «El ascenso de una China fuerte y próspera puede ser una fuente de fortaleza para la comunidad de naciones», indicó Obama, que dio la bienvenida a «los esfuerzos chinos por desempeñar un mayor papel en el escenario mundial».

Optimismo

La Casa Blanca se mantiene cautelosamente optimista sobre el rumbo de la relación con el gigante asiático, a medida que éste abandona gradualmente su tradicional aislacionismo y se implica cada vez más en asuntos como el cambio climático o las negociaciones sobre el programa nuclear norcoreano.

Estados Unidos, que mantiene un déficit comercial con China de u$s 166.801 millones en lo que va del año, quiere una relación más «equilibrada», en la que China abra más sus mercados a los productos estadounidenses.

Hasta el momento, la República Popular ha respondido tan sólo con sonrisas. Pekín acapara en sus arcas buena parte de los bonos de la deuda pública norteamericana en momentos en los que el déficit fiscal de EE.UU. supera por lejos el billón de dólares, lo que le resta a Washington capacidad de presión.

Pekín, por su parte, se encuentra molesta por las tarifas impuestas este setiembre contra los neumáticos chinos, en un malestar que aumentó tras las medidas antidumping contra las tuberías procedentes de ese país en territorio estadounidense.

Agencias Reuters y EFE

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