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"Lo que pasa en el mundo nos preocupa muchísimo"
• Recorte de estímulos de la FED y menor demanda para productos argentinos afectan economía local, dijo Kicillof
Axel Kicillof, Susan Segal y Carlos de la Vega, ayer en la tradicional reunión del Council of the Americas.
"Estamos en un momento de crisis mundial", justificó al referirse a las perspectivas de la economía argentina y al contexto internacional. Según el titular del Palacio de Hacienda, en la actualidad, con el recorte de las medidas de estímulo al sistema financiero de los Estados Unidos y el alza de las bajas tasas de interés, puede recomponerse la rentabilidad en las economías centrales.
Así se corre el riesgo de provocar un "fly to qualitity" (vuelta a la calidad), de acuerdo con Kicillof, y "esos flujos volver a los países centrales, lo que provoque problemas con los tipos de cambio y el financiamiento" en los mercados emergentes. "Pareciera -opinó- para algunos que el país está dentro de un termo, pero no es así, lo que pasa en el mundo es un panorama que trae muchísima preocupación".
El ministro responsabilizó a la "falta de demanda" de productos en el mundo por los problemas que atraviesa la economía, y admitió que ante esa situación es "poco lo que se puede hacer". Kicillof aceptó que "no hay demanda a nivel mundial y la Argentina ha sufrido ese problema, cuando la demanda externa no ayuda, no hay política activa que se pueda aplicar".
El ministro se refirió a la inversión privada y reconoció que ésta "depende en buena medida de las expectativas, porque si todos nos convencen de que todo va mal, con el dólar ilegal y tal o cual cosa pasará o no pasará, es lo peor, porque es lo que llamamos profecía autocumplida". Al respecto ejemplificó que "si nos convencen, nadie va a comprar autos o heladeras, y no se harán inversiones, porque si todos piensan que nos va a ir mal, probablemente nos va a ir mal".
Sostuvo que "esas permanentes usinas del mal humor, del pesimismo" generan "un clima social que tiene un efecto económico, porque el consumo se debilita, y la inversión, y este trabajo permanente para generar expectativas desfavorables no ayuda a nadie, y particularmente no ayuda a los empresarios", sentenció.
El titular del Palacio de Hacienda recomendó que "hablemos con ecuanimidad y veamos qué está mal y qué está bien y trabajemos para que esté mejor, pongamos propuestas para generar un mercado vigoroso que nos permita crecer e incluir".
A lo largo de todo su discurso quedó clara la defensa del modelo y afirmó que es necesario para mantener esta política e incluso profundizarlas que el Estado sea "el piloto que dé la dirección al proceso de crecimiento en determinadas coyunturas, para que cuando la economía en el mundo cae, pueda contar con herramientas resultantes de políticas públicas" que permitan evitar los efectos negativos externos.
Para que quede claro resaltó que "el crecimiento anual acumulativo de la Argentina fue por la batería de medidas que implementó el Gobierno". Y agregó que "nuestra economía, en medio de ese viento de cola basado en precios altos de productos primarios, tuvo una buena performance en la composición del crecimiento".
Para denostar a quienes sostienen que los buenos años fueron producto del "viento de cola", Kicillof dijo: "Puede haber viento de cola o viento de frente, pero lo que importa es el piloto". Remató diciendo que "llevamos más de 10 años de crecimiento con reindustrialización".
Sostuvo que las dos reestructuraciones de la deuda logradas "las estamos sosteniendo a capa y espada, porque si las voltean, sería volver para atrás y afectará a todos, incluso a las personas comunes porque las cuentas públicas se utilizarían exclusivamente para pagar la deuda externa y habría que recurrir de nuevo a la ayuda de organismos internacionales".


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