3 de junio 2011 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Alta tensión en las mesas de dinero por la balacera que se recibe desde diferentes frentes. Mayo fue negativo, pero más que para Estados Unidos fue para la plaza local con el derrumbe de todo lo que sea emitido en pesos. Se largó la batalla por el dólar entre el mercado y el Gobierno. Lo más destacado de las últimas jornadas fue la aparición de la ANSES para congelar despegues en la plaza informal. Pero ahora en las mesas ya no importan tanto las elecciones presidenciales como lo que sucederá después con la economía. Se descuenta, y desde hace varias semanas ya, que seguirá Cristina de Kirchner. El gran interrogante es lo que sucederá en la eventual segunda parte de su gestión. Por ello es que en las mesas ya no atraen tanto las consultas a politólogos. Vuelven a predominar los economistas en las definiciones, especialmente por las restricciones que le comienzan a aparecer al Gobierno. El «laissez faire» no sirve más. Hay que empezar a tomar medidas si es que no se quiere ingresar en zona de turbulencia. En ese sentido esta semana estuvo trascendiendo el Programa Financiero 2012 que tiene en mente el equipo económico y que en el 10º piso del Ministerio de Economía muestran a cada uno de los banqueros del exterior que solicita audiencia. Concretamente estipula que hacen falta u$s 18.000 millones, pero que se cubrirían con un superávit primario de u$s 5.000 millones, Adelantos Transitorios del BCRA por u$s 3.000 millones, renovaciones y fondos de la ANSES por u$s 3.000 millones y emisión de deuda por u$s 7.000 millones.

Reapareció un «Talibán», el reconocido operador que se escuda bajo ese seudónimo, pero más concentrado en temas económicos locales. Remarcó que «en lo que va del año el BCRA compró 4.000 millones de dólares pero que las reservas cayeron». Y planteó la siguiente ley de oro para 2012: «El Gobierno emite deuda en mercados o ingresa en recesión». Su razonamiento pasa por la escasez de dólares de la economía. Si lanzan un programa antiinflacionario creíble, se puede seguir creciendo a altas tasas. Dependerá entonces de si se pueden reducir las subas en paritarias de casi un 30% al 16%, e igual sendero deberían recorrer la emisión monetaria y el gasto público. La clave que aporta el talibán es que si ello no ocurre, la economía argentina podría crecer, pero entre 0% y el 3%. Sería algo casi mortal para el «Club de Fans del Cupón PBI» que tiene como base del pago de su servicio anual que ocurra un crecimiento mayor al 3,3%.

Infaltable, llegó el mail del ejecutivo de banca privada que se escuda con el sobrenombre de «el oso». Feliz porque, fiel a sus principios, el mercado tuvo su derrumbe esta semana. Advierte, pesimista, lo siguiente: 1) al igual que cuando empezó el verano norteamericano el año pasado ya comenzamos a hablar del «QE3» (ayuda monetaria de la Reserva Federal) y seguro que el verano que viene vendrá el 4 y así sucesivamente; 2) cualquiera de los ETF que apuestan a la baja son interesantes, entre ellos el EDZ, que sigue los mercados emergentes o el «DRV» del sector inmobiliario; 3) todos preguntan por qué el euro está casi en u$s 1,45, y la respuesta es muy simple dado que los especuladores se financian en dólares y el euro es la contrapartida más líquida; 4) por último, en la Argentina vendería todos los bonos en pesos, compraría el cupón PBI en dólares a 17; tenemos dos rentas seguras (2011 y 2012).

¿Peleas internas en el Gobierno? Una vez más se habla de que la relación con Mercedes Marcó del Pont y diversos funcionarios no está en el mejor momento. Ayer hubo reunión de directorio en el BCRA y se escucharon lamentos pero por otro tema: al director Carlos Pérez, vinculado a Martín Redrado, se lo tiene aislado sin darle tareas, comisiones, o información alguna sobre la entidad. Pero volviendo a las pujas internas, el dólar es lo que separa a Marcó del Pont del resto. La funcionaria está en el centro de la escena por la salida de divisas. En ese sentido lo más relevante pasará por la presión cambiaria que habrá entre julio y octubre. Ya se descuenta que el BCRA saldrá a vender reservas. Pero dado que ya no estará la liquidación de la soja, ¿cuántas reservas perderá el BCRA? Algunos hablan de 4.000 millones en ese período. Un ocurrente economista se preguntó: ¿Utilizarán el artilugio de Martín Redrado quien se hacía otorgar créditos de ese organismo de corto plazo para ocultar descensos en las reservas?

Dejá tu comentario