26 de octubre 2012 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, acompañó el brindis del Día del Seguro junto al superintendente del área, Juan Bontempo, y al titular de la Asociación de Aseguradoras, Francisco Astelarra.
El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, acompañó el brindis del Día del Seguro junto al superintendente del área, Juan Bontempo, y al titular de la Asociación de Aseguradoras, Francisco Astelarra.
Una semana agitada culmina hoy en las mesas de dinero, pero más por eventos externos a la plaza que por las cotizaciones en sí. El principal: el anuncio del proyecto de ley de reforma del funcionamiento del mercado que sacudió a las mesas con varias implicancias. Más que el proyecto en sí, preocupa cómo se apliquen las medidas. El pasado condena. El viernes, hace siete días, en el Ministerio de Economía ya se tenía el pedido de Cristina de Kirchner de ultimar el proyecto dado de su anuncio inminente. El sábado hubo reuniones en la CNV que preside Alejandro Vanoli y, más tarde, en el Palacio de Hacienda con Hernán Lorenzino. El domingo, Día de la Madre, los funcionarios optaron por encontrarse a las 15.30. Terminaron a las 4.30 de la madrugada del lunes. El proyecto tuvo varios cambios y siguen incluyéndose modificaciones. Pero no preocupa, de nuevo, tanto el poder que tenga la CNV, sino cómo lo utilice. Recuerdan en las mesas que están sumariadas las sociedades de Bolsa de Allaria y Merrill Lynch por vender acciones de YPF cuando se estaba produciendo la estatización de las acciones de Repsol en la petrolera. Incluso Merrill Lynch está demorando su salida del país dado que tiene ese sumario pendiente de resolución.

«Cuando un asegurador festeja es que a alguien embromaron», susurró el miércoles un legendario abogado del sector durante la celebración del Día del Seguro en el Hotel Alvear, justo en momentos en que quien oficiaba de locutor del evento anunciaba que se había aprobado la reforma de la ley de riesgos del trabajo. Allí en el salón Versailles, prácticamente, se dividieron las aguas y sólo bastaba ver el semblante del rostro para reconocer quiénes eran de las ART y quiénes de rubros patrimoniales y de vida. Las caras felices eran monopolio de las ART. Las copas chocaron con la esperanza de que la nueva ley sepulte la industria del juicio. Aunque exfuncionarios del sector advertían que la suba del costo laboral, por la nueva normativa, jaqueará a las pymes. ¿Qué festeja De Mendiguren (titular de la UIA)?, se interrogaron varios.

Las dudas sobre el CEI (el flamante Comité de Elegibilidad de Inversiones, nada que ver con el otrora brazo inversor del Citibank en Argentina) sobrevolaban entre los ejecutivos de compañías de seguro. Sobre el final del evento pasó a saludar Hernán Lorenzino al anfitrión, «Pancho» Astelarra. Fernando Maitini, director de Servicios Financieros, hombre de confianza del ministro (que se desempeñó en el pasado en el área de liquidaciones de una aseguradora), destacó el concepto de «unanimidad» de los integrantes del CEI, que estará integrado por Axel Kicillof, entre otros funcionarios. Un avezado hombre del sector señalaba que se había eliminado de cuajo una resolución que establecía la obligatoriedad de tener dos o tres calificaciones triple B para que una aseguradora invierta en un activo financiero.

Fue muy comentado un rumor que se miraba con atención: que la Bolsa de Comercio tenía aproximadamente 100 millones de dólares en activos financieros, que tras la reforma del mercado de capitales podrían ser utilizados para «proyectos productivos». Algunos aseguradores vinculados al negocio bursátil temblaban. La bronca de los aseguradores de vida y retiro, y en parte de los vinculados al negocio de patrimoniales, amén de la obligación de redireccionar las inversiones, es porque desde el Gobierno les habían «prometido» compensarlos satisfaciendo algunos viejos reclamos, como utilizar el factor impositivo para fomentar y canalizar el ahorro a través de los seguros de vida y de retiro. Pero ni Maitini ni el superintendente de Seguros, Juan Bontempo (quien destacó que el anuncio del lunes lo hiciera la Presidente confirmaba que el «seguro» estaba en la agenda del Gobierno), dieron pistas al respecto.

El «Talibán», obviamente, salió fuerte contra el proyecto de reforma del mercado local. «Son las mismas atribuciones que tiene la SEC, pero claro, comparemos sus funcionarios, independencia y cómo se eligen», bramó. Este economista que se escuda bajo ese seudónimo explicó claramente por qué Bolivia puede endeudarse a menos del 5% a 10 años y en dólares, y los papeles argentinos como el Boden 2015 rinden más del 11%. «Evo tiene reservas que equivalen al 50% del PBI, una inflación del 6% y sin INDEC, tiene al mismo ministro de Economía desde 2006, posee superávit fiscal y, encima, cuando estatiza, paga lo que corresponde». Contundente el «Talibán». Las tasas en niveles de casi cero en Europa y en Estados Unidos igualmente provocan estas distorsiones, de fondos para Bolivia a menos del 5% en dólares, dejando de lado por un momento cuanto sucede en la Argentina. No hay dónde poner la plata en el mundo. Muy simple. Y la Argentina posee rendimientos de casi un 17%, lo que no existe en ningún país del mundo. En sus recomendaciones vuelve a incluir el bono PRO: el Ciudad 2015, que paga cupón del 12,5% en dólares, y repite el consejo de los ADR del Banco Galicia, para guardar en un cajón y volver a abrir en dos años. Se despide haciendo referencia a la frase de moda en Wall Street: «Fiscal cliff», o precipicio fiscal, por el vencimiento de las exenciones impositivas a fin de año. Representan el 6% del PBI. Es lo que marcará cotizaciones al cierre de 2012.

Una importante convocatoria tuvo la cena anual de INECO, la institución que encabeza Facundo Manes y que promueve las investigaciones en neurociencias. Fue el lunes en el Yacht Club de Puerto Madero y asistieron los ministros Florencio Randazzo y Lino Barañao, Esteban Bullrich, Hernán Lombardi y «Guillo» Dietrich por el lado del PRO; Marcelo Figueiras (Laboratorios Richmond) junto con la senadora María Laura Leguizamón, Jorge Sánchez Córdova (Banco Finansur), el embajador de Uruguay Guillermo José Pomi Barriola -muy consultado por el impacto de las medidas argentinas en su país y los incentivos que se darán a turistas-, Santiago Soldatti, Marcos Gastaldi con Marcela Tinayre, Juan Pablo Maglier (La Rural), Cristiano Rattazzi, Tato Lanusse, Martín Cabrales, «Guga» Castagnino (Mercedes-Benz), José Luis Rodríguez Zarco (Telefónica Argentina), «Georgie» Neuss y Hernán Buchi, el célebre economista trasandino, ahora radicado en la Argentina. Entre tantas presencias relevantes, los temas variaron, pero lo central pasaba también por la reforma a los mercados, porque justo al inicio del evento, concluían los anuncios de Cristina. Se habló también del accidente, afortunadamente no pasó a mayores, que sufrió un importante banquero con perros en su domicilio y de los cambios en el otrora Museo Renault, que será sede de un local de sushi en la esquina de San Martín de Tours y Alcorta, pero también en la esquina de Ortiz de Ocampo de un bar-tienda de La Dolfina, empresa de la que es accionista Ernesto Gutiérrez. Como siempre, Facundo Manes fue homenajeado y felicitado por su importante accionar por todos los presentes que permanecieron hasta el final con la entrega de los Premios Cerebro y participaron activamente de la subasta de cuadros y de la siempre demandada camiseta de Boca Juniors firmada por todos sus jugadores.

Podría decirse que fue la semana del «Oso», por el retorno de la volatilidad a Wall Street. Recuérdese que este ejecutivo de banca privada es un pesimista a ultranza de la crisis en Europa y en Estados Unidos, y sus pronósticos de burbujas -no precisamente de champán- próximas a explotar. Esto es lo que dice en su último informe: «1) Parece que finalmente los mercados se están tomando un respiro y un baño de realidad; 2) después del cierre tuvimos el balance de Apple y Amazon por debajo de las expectativas, pero es clave si el S&P cierra mañana (por hoy) por debajo de 1.400 puntos; 3) sigue el festival en los mercados emergentes a diferencia de los fondos de acciones americanas, donde a pesar de su buen desempeño en el año, siguen saliendo depósitos; el colmo de esta fiesta fue la emisión de Bolivia; 4) para que la Argentina se acerque a Evo, debería iniciar conversaciones con el Club de París y establecer un cronograma de pago y a su vez negociar con los holdouts; en lugar de salir, entrarían dólares y se apreciaría el peso; 5) esta semana para recomendarles tengo una nota estructurada sobre cuatro índices de Bolsa, el S&P 500 (EE.UU.), SX5E (Europa), NKY (Japón), FXI (China) con duración de dos años, cupón 10%, protección a la baja del 30% al vencimiento y rescate trimestral». Del otro lado, el experto de la Bolsa argentina apodado el «Maître», atrincherado en el «Azul Profundo» de Retiro, dice que «hay que tener presente que los índices están sobre soportes técnicos fáciles de quebrar y caer aún más con datos como los que estamos viendo. En el mercado local, sigue la tendencia de los mercados de referencia y sumado el proyecto de ley que estaría queriendo el Gobierno intervenir el mercado de capitales a modo de la «SEC» en los EE.UU., hace que si hay baja, se incrementó por la incertidumbre que esta noticia provoca». En la misma vereda, el «Oso» y el «Maître».

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