23 de junio 2009 - 00:00

Lole y Puerta, solos en la madrugada

Carlos Reutemann y Ramón Puerta se sentaron a cenar en un restorán de Palermo Holywood especializado en tapas, pasadas las 23.30 del domingo. «¿Por qué no lo llevaste a Mauricio -Macri- a Santa Fe? Te hubiese ayudado a sumar votos independientes», disparó apenas se sentó el misionero, todavía ilusionado con fusionar la imagen del Lole con la del jefe de Gobierno porteño para barrer definitivamente con el kirchnerismo en 2011.

«Mi apuesta en Santa Fe es poder captar el voto peronista. El votante independiente santafesino se va con el socialismo. Mi proyecto es en el PJ», explicó Reutemann en el restorán Holten, en la calle Fitz Roy al 1700. Ya se acercaba la medianoche, y el ex gobernador santafesino apenas picó unos bocados de pescado acompañados por agua mineral. Puerta, en cambio, se zambulló en un plato de lenguado y se hidrató con burbujas de champagne.

Los dos referentes del peronismo antikirchnerista se habían encontrado en un estudio de televisión y llegaron hasta el local gastronómico en autos separados. A Puerta lo acompañaban el joven operador porteño Mariano Caucino y el armador bonaerense Mauricio Silva. Reutemann estuvo acompañado por su esposa, Verónica Ghío, quien estuvo más locuaz que su pareja. El Lole se quejó durante la comilona de silenciosas traiciones de referentes peronistas de la ciudad de Rosario. Para Reutemann, el matrimonio presidencial está conspirando abiertamente contra su candidatura a senador, de lo cual se quejó en la entrevista con este diario al afirmar que enfrentaba a tres aparatos: Kirchner, Agustín Rossi y Hermes Binner.

Puerta apeló a los pergaminos que le otorga su fugaz paso por la presidencia para consolar al ex gobernador de Santa Fe: «Sea cual fuere el resultado en tu provincia, lo importante es que vas a estar en el Senado. Y el Congreso del año que viene va a tener una composición distinta, con posibilidades de rearmar al peronismo de una manera más federal y republicana».

Reutemann comentó también el diálogo fluido que mantiene con Felipe Solá y con Francisco de Narváez, pero enfrió una vez más las ilusiones de Puerta en torno a una posible confluencia del macrismo y del peronismo para 2011 al reiterar que «el núcleo duro de mi proyecto es el PJ». Resignado, el misionero prometió ayudarlo a reconstruir el peronismo poskirchnerista, pero alertó a Reutemann de su desmedida afinidad con el entrerriano Jorge Busti: «Hoy está con Kirchner y con Sergio Urribarri, tené cuidado».

El repaso del mapa peronista para después de las elecciones del domingo tuvo una mención especial para Córdoba. Puerta pronosticó una caída libre del gobernador Juan Schiaretti, otro alero de Reutemann desde la batalla contra las retenciones móviles, y reflotó el perfil presidencial de José Manuel de la Sota. «El Gallego todavía conserva en su provincia un caudal de votos cercano al 30 por ciento».

En línea con la cena que había mantenido con Puerta, ayer Reutemann aseguró que para él «Néstor Kirchner fue», en otro intento por despegarse de la Casa Rosada a seis días de las elecciones en Santa Fe.

«Creo que el país salió bien en los primeros momentos de Duhalde y Lavagna. Pero Kirchner tendría que haber dialogado más y abrir un poco más el juego. No sé si ya se terminó su tiempo, lo que le puedo asegurar es que la línea está marcada y lo podrán ver en el futuro. Para mí, particularmente, Kirchner fue», señaló.

Ezequiel Rudman

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