16 de abril 2010 - 00:00

Los BRIC desafían hegemonía de EE.UU.

Brasilia - Los presidentes de China, Hu Jintao, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, insistieron ayer en la necesidad de construir un «nuevo orden mundial» y acordaron una cooperación más estrecha entre sus países a fin de fortalecer el eje Sur-Sur.

Lula y Hu mantuvieron una reunión bilateral en el marco de la cumbre del grupo BRIC, integrada también por Rusia y la India, que comenzó al cierre de esta edición junto con la del Foro IBSA, que conforman Brasil, la India y Sudáfrica. La cumbre del BRIC fue adelantada para permitir la partida de Hu, a causa del terremoto que causó 760 muertos en su país.

Según el dirigente del gigante asiático, que canceló su gira latinoamericana, con Lula trazaron las líneas para un plan de cooperación entre 2010 y 2014, que dotará a los proyectos conjuntos de una «mayor armonía y coordinación».

El presidente brasileño aseguró que las cumbres que se celebran en Brasilia entre las grandes potencias emergentes «revelan que nació una nueva geografía económica mundial», lejos de los pasos que marca Estados Unidos. Lula afirmó que Brasil, la India, Rusia, China y Sudáfrica «tienen vocación universal» y comparten tanto valores como preocupaciones, entre las que citó la que existe «por una crisis mundial, cuyos efectos aún no se disiparon».

Solidaridad

Asimismo, valoró los planes de cooperación con África y con los países en desarrollo que se tejen dentro de los grupos IBSA y BRIC y subrayó el carácter «solidario» del «nuevo orden económico» que los países emergentes promueven.

Paralelamente, los líderes presentes analizaron caminos en busca de una solución a la controversia sobre el programa nuclear iraní. La creciente presión internacional por sanciones a esa República Islámica ante las dudas generadas por el real alcance de sus ambiciones atómicas terminó convirtiéndose en el asunto central de las conversaciones, junto con la necesidad de ampliar la participación de los emergentes en las grandes decisiones globales.

El Grupo IBSA emitió una declaración en la que Brasil, la India y Sudáfrica reiteraron la necesidad de una solución pacífica y diplomática a la cuestión de Irán. El tema fue dominante también en las reuniones bilaterales que el presidente Lula mantuvo con Hu; con el primer ministro de la India, Manmohan Singh, y con el mandatario sudafricano, Jacob Zuma.

De acuerdo con el canciller brasileño, Celso Amorim, en esas reuniones fueron identificadas «grandes afinidades» en los puntos de vista, en particular en la necesidad de mantener las negociaciones conducidas por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

«Nuestra impresión -en la que ambos coinciden- es que la eficacia de las sanciones es discutible. Esto fue discutido en más profundidad con el ministro Singh, pero pensamos que las sanciones afectan más a los débiles y los vulnerables que al Gobierno» de Irán, dijo Amorim. Las sanciones, añadió el canciller brasileño, «pueden incluso ser contraproducentes para el objetivo» que se busca.

Agencias EFE, AFP y Reuters

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