2 de agosto 2017 - 00:00

Los “cielitos” de Hidalgo en un espacio insólito

"Hidalgo", la obra de María Marull, que se presenta a sala llena hace dos semanas en el Camarín de las Musas, surgió como un trabajo de teatro semimontado que se vio el año pasado en el Cervantes. Ocho dramaturgos y directores realizararon sus creaciones en torno a la época y temática del bicentenario de la Declaración de la Independencia. Marull optó por Bartolomé Hidalgo, poeta negro y peluquero que en Montevideo fue inventando el tono de la gauchesca que definiría la poética rioplatense. La historia alrededor de este prócer algo olvidado está contada a partir del vínculo entre otros dos improbables héroes solitarios: una agente inmobiliaria que debe vender a toda costa un departamento en el que habita un adolescente abúlico, el otro personaje.

La capacidad de la dramaturga para pintar imaginarios, dejar expuestos prejucios sociales, y hacerlo con humor y poética, la reafirman como una de las más interesantes del off; ella conoce a su público y lo hace dejar la sala en estado de regocijo. Autora de "La pilarcita" y protagonista de "Yo no duermo la siesta", Marull vuelve a regalar aquí esos fragmentos oníricos que, en este caso, son el recitado de los cielitos por parte de la agente inmobiliaria y el cierre a dos voces acompañadas por guitarra criolla. Si bien cuesta imaginar cómo pueden conectar estos tres mundos (la mujer que espera con angustia a esos compradores; el joven que está por repetir el año, y el poeta de hace 200 años que ofrece sus cielitos cual vendedor ambulante) el vínculo se transforma gradualmente en una experiencia casi milagrosa.

Nadie imagina, al principio, que esa mujer sumisa, abnegada, obsesionada con la pulcritud y el deber ser, comprenda alguna vez a un típico millenial cuyas mejores respuestas redundan en monocordes "No sé" o "Para qué". Finalmente, ella tendrá más capacidad de reflexión de la esperada, y él más luces de lo que puede aparentar a primera vista. Y todo a través del intento de avanzar en un trabajo práctico sobre Hidalgo, que a priori para ella es una calle y para él un prócer en el olvido. Cuando leen juntos dos páginas del manual de historia donde se detalla que en sus breves 34 años de vida pudo ser peluquero, militar, empleado y escritor, entre más oficios, ambos descreen que se pueda hacer tanto en tan poco tiempo.

A destacar, las convincentes interpretaciones de Paula Marull (hermana y actriz fetiche de María, así como María lo es de Paula), y Agustín Daulte (hijo de Javier Daulte), que compone a un adolescente lacónico capaz de exasperar a cualquier adulto. A la escenografía minimalista y a la puesta no les falta nada, con un dinamismo que se consigue a partir de la progresión dramática, los chistes y los detalles inesperados, lo que vuelven mágica y tierna a esta comedia imperdible.

"Hidalgo". Dramaturgia y dirección: M. Marull. Intérpretes: A. Daulte, P. Marull. El camarín de las musas. Mario Bravo 960. Funciones: jueves 21, viernes 13.

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