28 de mayo 2014 - 00:00

Los colectiveros suspenden paro con De Vido de garante

Roberto Fernández
Roberto Fernández
La reaparición estelar de Julio De Vido ayudó ayer a destrabar el conflicto que amenazaba con una huelga para hoy de colectivos y micros de larga distancia. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) aceptó anoche suspender la medida de fuerza a partir de un compromiso oficial de constitución de una mesa de negociación para establecer si la suba salarial a los choferes se concretará mediante subsidios o aumento de tarifas, y también por la aparición como garante de la tregua del ministro de Planificación Federal.

De Vido, histórico nexo central entre el Gobierno y los sindicatos durante los ocho primeros años del kirchnerismo, debió resignar esa tarea una vez que Cristina de Kirchner rompió con Hugo Moyano en 2011. Su presencia ayer -que no tenía una razón formal- en la mesa de negociaciones que presidió el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, parece ser el preaviso de su resurgimiento en estas lides en la segunda mitad del año, cuando serán decisivas las paritarias de los gremios más distantes del oficialismo.

El jefe de la UTA, Roberto Fernández, negó anoche haber suspendido el paro por una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y dijo que lo hizo por su cuenta, a la espera "de una resolución concreta por parte de la mesa de negociaciones y de la última palabra", a cargo de Cristina de Kirchner. Y valoró la aparición de De Vido: "Es una alegría, porque conoce mucho a los trabajadores", aseguró.

La relación entre el ministro de Planificación y su par del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, nunca fue buena. De hecho, Randazzo se encargó de aclarar en cuanto foro pudo que buena parte de su gestión debió ocuparla en desanudar componendas de De Vido de su época como mandamás de los transportes. Ayer, Randazzo apenas estuvo representado por un funcionario de segunda línea, el subsecretario de Gestión Administrativa del Transporte, Gerardo Otero.

En cuanto al conflicto en corta, media y larga distancia, la UTA había dispuesto el paro para hoy en protesta por la falta de respuesta a su pedido de aumento salarial superior al 30 por ciento. La resolución de esa paritaria está pendiente desde enero, y sólo pudo extenderse por cuatro meses gracias al pago de sumas fijas no remunerativas que actuaron como acuerdos puente. Fernández confirmó que les reclamó a los ministros (también participó la vice de Trabajo, Noemí Rial) por una deuda de $ 510 millones en subsidios impagos a los dueños de colectivos, como había anticipado ayer este diario. Los funcionarios alegaron que el monto es menor, pero prometieron analizarlo con los empresarios del sector.

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