25 de julio 2017 - 00:00

Los padres de Charlie Gard abandonaron la batalla legal para mantenerlo con vida

El caso cobró interés internacional y hasta Estados Unidos y el Vaticano se habían ofrecido a brindarle asistencia médica.

SIN ESPERANZA. Chris Gard y Connie Yats anunciaron que permitirán que los médicos del hospital desconecten a Charlie de los aparatos que lo mantienen con vida.
SIN ESPERANZA. Chris Gard y Connie Yats anunciaron que permitirán que los médicos del hospital desconecten a Charlie de los aparatos que lo mantienen con vida.
Londres - Después de meses de un largo proceso, los padres de Charlie Gard, el bebé británico que padece una rara enfermedad genética en fase terminal, renunciaron a su batalla legal para mantenerlo vivo, al considerar que es demasiado tarde para salvarlo.

"Es la cosa más difícil que tuvimos que hacer" pero "dejamos partir a nuestro hijo", declaró entre lágrimas Connie Yates, la madre del bebé de once meses, ante la Alta Corte de Londres. "Los últimos once meses fueron los mejores y los peores de nuestra vida. Queríamos solamente darle una oportunidad de vivir", agregó, reprochando a la justicia y al hospital donde está internado el niño no haberles permitido llevarlo a Estados Unidos, donde les proponían un tratamiento experimental para esta extraña dolencia.

"Se perdió demasiado tiempo. Se lo dejó meses esperando en el hospital", denunció su padre, Chris Gard, a la salida del tribunal, considerando que con ese tratamiento "habría podido vivir".

Su combate judicial comenzó en abril, cuando el hospital londinense de Great Ormond Street decidió recortar la respiración artificial al bebé, que sufre la enfermedad del síndrome de depleción del ADN mitocondrial, que afecta a las células responsables de la producción de energía y de la respiración. La Alta Corte de Londres le dio la razón a los médicos, una decisión ratificada luego por la Corte de apelaciones, la Corte Suprema y la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH), el 27 de junio pasado.

Pero ante la movilización de los medios de comunicación, la intervención del papa Francisco y del presidente estadounidense Donald Trump a favor de los padres, el hospital solicitó una nueva audiencia ante el máximo tribunal para que los "nuevos elementos para un tratamiento experimental" propuesto por "dos hospitales", uno en Estados Unidos y otro en Italia, fueran examinados. Sin embargo, los médicos londinenses seguían pensando que prolongar el tratamiento sería "injustificado", ante los sufrimientos padecidos por el bebé.

"Lamentablemente, es demasiado tarde", declaró el abogado de los padres, Grant Armstrong. "Continuar con este tratamiento ya no beneficia a la salud de Charlie", agregó el abogado, subrayando que sus clientes habían tomado su decisión tras haber visto los últimos exámenes y escáneres cerebrales de su hijo en la última semana.

"Charlie sufrió atrofia muscular severa" y "el daño que sufrieron sus músculos es irreversible", explicó el abogado.

El juez Nicholas Francis rindió homenaje a los padres "por el amor y la atención que brindaron a su hijo Charlie".

Ante el tribunal, varios manifestantes mostraron su cólera gritando "juez de la vergüenza" u "hospital de la vergüenza".

El Vaticano, por su parte, comunicó que el Pontífice "reza por Charlie y por su padres y se siente particularmente cercano a ellos en este momento de inmenso sufrimiento".

Armstrong anunció que los padres de Charlie Gard crearán una fundación para ayudar a otras familias en su misma situación que ellos.

Agencias AFP y EFE

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